Mariana de Austria

Biografía

Retrato de Mariana de Austria, por Diego Velázquez (1652).
Retrato de Mariana de Austria, por Diego Velázquez (1652).

Segunda esposa de Felipe IV. La primera y única regencia de España durante la casa de Austria fue ejercida por Mariana de Habsburgo-Austria, la cual, dadas las circunstancias de su matrimonio con Felipe IV, era, a la vez madre y prima hermana de Carlos II.

Todas las regencias son críticas, y más lo fue esta que registró los durísimos golpes dados por Luis XIV a España en las llamadas Guerras de Devolución y de Holanda. Al mismo tiempo, la intranquilidad popular se reflejó en un gran deseo de recuperación nacional, al que doña Mariana no dio cabida en su gobierno.

Mujer poco dotada, intrigante y ambiciosa, solo, pensó en sus intereses y en los de su patria, sin darse cuenta de que bajo sus privados el país se desmoronaba verticalmente. Nacida en Neustad el 23-XII-1634, Mariana era hija del emperador Fernando III y de doña María de Austria, hija de Felipe III de España.

Muerta doña Isabel de Borbón, primera esposa de Felipe IV en 1644, el gobierno de Madrid, para afirmar su alianza con la casa de Habsburgo, concertó la boda del rey con su sobrina previamente designada como futura esposa del infante Baltasar Carlos el 2-IV-1647.

El 17-IV-1648, en el infausto año de la Paz de Westfalia, se comunicó oficialmente el matrimonio en Madrid. La boda se celebró el 7-X-1649. La joven soberana se dejó guiar por su confesor, el padre jesuita Nithard. En la corte española practicó una política estrechamente vinculada a los intereses de Leopoldo I y contraria al grupo nacional que se unía en torno a la figura del príncipe bastardo don Juan José de Austria.

La muerte de Felipe IV el 17-IX-1665 le dio la regencia de su hijo Carlos II, que ejerció hasta el 6-XI-1675. Durante este periodo la política española sufrió graves quebrantos. Siguiendo las directrices de su ideología, Mariana de Austria confió la privanza al padre Nithard, hombre de por sí débil y además criticado por extranjero.

La paz con Portugal, que ponía fin a veinticinco años de esfuerzos para mantener la unidad de la monarquía, y el tratado de Aquisgrán, que clausuraba la la guerra de Devolución, firmadas ambas en 1668, socavaron el ya vacilante poder de Nithard. El grupo anti austríaco, presidido por Juan José, dio un golpe de estado, cuyas consecuencias no fueron más rotundas por la extraña irresolución del bastardo.

Pero Mariana de Austria tuvo que acceder a apartar de la privanza al padre Nithard, quien salió de Madrid el 25-II-1669. El sustituto del padre Nithard fue su hombre de confianza, don Valenzuela, de quien las malas lenguas afirmaban que era algo más que el valido político de la reina. Valenzuela continuó gobernando después de haber llegado Carlos II a su mayoridad (1675), hasta que tal fue el cúmulo de sus desaciertos, que la misma Mariana contribuyó a que fuera llamado Juan José de Austria a empuñar las riendas del gobierno.

Este príncipe obtuvo que la reina madre fuera confinada a Toledo (1677), donde residió hasta la muerte del primer ministro (17-IX-1679). En los años sucesivos, Mariana de Austria se dedicó a contrarrestar la influencia que en la corte española ejercían los franceses a través de la esposa de Carlos II, María Luisa de Orleáns.

A su actividad, secundada por su camarilla, se debió el segundo matrimonio del monarca, contraído con María Ana de Neoburgo en 1689, a poco de morir aquella princesa. Sin embargo no pudo ver el fin de sus intrigas, destinadas a asegurar la sucesión austriaca a la corona de España, pues murió en Madrid el 16-V-1696.

R.B.: R.B. VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, Tomo II, págs. 85-86.