Los Borbones en España

Casa Real de Borbón en España

Los orígenes de la Casa Borbón se remontan al inicio de la dinastía fundada en Francia por Hugo Capeto, rey de Francia en 987, ya que la familia Borbón, que tomó su nombre de su señorío sobre el castillo de Bourbon, en la antigua provincia del Borbonesado, constituyó una rama menor de los Capetos.

Igualmente hubo casas en Francia (1598-1792 y 1814-1830), duques de Parma (1731-1735, 1748-1802, 1847-1859), reyes de Nápoles y Sicilia (1734-1808; de las Dos Sicilias, 1816-1860), reyes de Etruria (1801-1807) y duques soberanos de Lucca (1815-1847).

Los soberanos de Borbón fueron en principio vasallos de los condes de Bourges y pasaron, ya en el siglo X, a ser vasallos directos de la Corona real. Se sabe que una de las descendientes de los señores, Beatriz de Borgoña, señora de Borbón, contrajo matrimonio, hacia 1278, con Roberto (1256-1317), conde de Clermont, sexto hijo de Luis IX y Margarita de Provenza, y al morir en 1310 legó su dominio a su primogénito, Luis I el Grande, que recibió de Carlos IV de Francia los títulos de Par y duque de Borbón (27-XII-1327).

De esta familia destacan tres ramas:

  1. Bourbon-Busset (condes de Busset), rama primogénita pero que perdió sus preeminencias al no reconocerla como tal Luis XI por casamiento de Luis de Borbón (1438-1482) con Catalina de Egmont y haber aceptado el obispado de Lieja, y subsiste en la actualidad.
  2. Bourbon-Montpensier (por casamiento de Suzane de Borbón con el conde de Montpensier), extinguida en el siglo XVI.
  3. Bourbon-la-Marche, que continuó los derechos de la Corona en la de la Marche-Vendôme (Jacques, conde de la Marche, tercer hijo de Luis I, a cuyos descendientes sumó el título de conde de Vendôme) al extinguirse la línea principal, recibiendo de Francisco I el título ducal de Borbón y convirtiéndose en la línea principal de la familia Borbón, que accedió al trono de Navarra en 1555 Antonio de Borbón, que contrajo nupcias con la reina Juana de Albret y dio a Enrique IV de Francia, sucedido por Luis XIII, Luis XIV, Luis XV, Luis XVI, Luis XVII (desapareció durante la Revolución), Luis XVIII y Carlos X, extinguiéndose a al muerte del conde de Chambord en 1883.

De esta rama salieron la de Conde-Conti, enlazada con la de Orleáns en el siglo XVIII; la de Borbón-Orleáns, que actualmente pretende el trono de Francia en la persona del conde de París, Enrique (V) de Francia, y la de los Borbón de España cuya genealogía permite considerar el siguiente orden partiendo de su introductor Felipe, duque de Anjou y rey de la Españas por testamento de Carlos II, el último soberano de la Casa de Austria:

  1. Primera línea. Primera rama: Casa Real de España, Casa Carlista y Casa del duque de Cádiz; segunda rama: Sicilia, y tercera rama: Casa del Infantado
  2. Segunda línea. (Parma): dos ramas

Primera línea

La primera línea es la de primogenitura y a ella pertenecen los soberanos Luis I (1724) y Fernando VI (1746-1759), hijos del primer matrimonio contraido con María Luisa de Saboya.

Primera línea: primera rama: primera casa

De las segundas nupcias de Felipe V con Isabel de Farnesio, procede Carlos III (1759-1788), cuya sucesión primogénita dio lugar a la primera rama y primera casa o Casa Real de España representada por Fernando VII (1808-1833), que por supresión de la Ley Sálica, pasó a través de Isabel II, a su hijo Alfonso XII, a su nieto Alfonso XIII y, por fallecimiento o renuncia de sus dos primero hijos, a Juan de Borbón, que transmitió sus derechos a Juan Carlos I y, que tras la abdicación de este, pasaron a su hijo Felipe VI.

Primera línea: primera rama: segunda casa

La segunda casa (Carlista) procede del infante Carlos María de Isidro, hermano de Fernando VII.

Primera línea: primera rama: tercera casa

La tercera casa (Casa del duque de Cádiz) procede de Francisco de Paula, segundo hermano de Fernando VII, cuyo hijo Francisco de Asís contrajo matrimonio con Isabel II, e iniciada como tal por Enrique I, duque de Sevilla.

Primera línea: segunda rama

La segunda rama (Sicilia o Nápoles) procede del segundo hijo de Carlos III, que fue Fernando, rey de Nápoles y, posteriormente de las Dos Sicilias, continuando con el actual Carlos , duque de Calabria.

Primera línea: tercera rama

La tercera rama (Casa del Infantado) se produce con Gabriel, tercer hijo de Carlos III; casó con María Ana Victoria de Portugal, por lo que se denomina Borbón-Braganza; carece de derechos de sucesión.

Segunda línea

La segunda línea se conoce como de Borbón-Parma, iniciada por Felipe I, duque de Parma, Piacenza y Guastalla, cuarto hijo de Felipe de Anjou, rey de las Españas; a partir de la descendencia del duque Roberto (1848-1907) se generan dos ramas.

Segunda línea: primera rama

La primera rama (hijos de su primer matrimonio con María, princesa de las Dos Sicilias) que termina con Roberto en 1974

Segunda línea: segunda rama

La segunda rama (hijos del segundo matrimonio, con María Antonia, infanta de Portugal, ), siendo el actual jefe de la casa Carlos Hugo, quien recibió de su padre Francisco Javier —regente nombrado por Alfonso Carlos (I)— la herencia de la Casa Carlista en 1972, confirmada en 1977.

La actual Familia Real de España

La actual Familia Real de España procede de la desdencia de Alfonso XIII, cuyo primer hijo (Alfonso) falleció y el segundo (Jaime) renunció a sus derechos, pasando al tercero, Juan, conde de Barcelona (título vitalicio), quien los transmitió a su primogénito Juan Carlos, que fue proclamado rey de España el 22-XI-1975 por las Cortes, pasando por ello su esposa Sofía de Grecia (Schleswig-Holstein Sonderburg Gluckburg) a ser Reina de España, siendo el heredero de la Corona Felipe.

La Constitución Española de 1978, en su título II, trata de la Corona de España, reconociendo que la misma es hereditaria en los sucesores de S.M.D. Juan carlos I, legítimo heredero de la dinastía histórica.

La entrada de los Borbón en la Corona hispánica —conjunto de territorios sujetos a un único soberano con el título de Rey de las Españas, a modo de resumen de la multitud que poseía (rey de Castilla, de León, de Aragón, etc.)— se produjo con motivo del fallecimiento sin sucesión directa de Carlos II.

La guerra para conseguir la corona fue una prueba dolorosa para los pueblos hispanos y también resultó de dificil consecución para el iniciador de la nueva dinastía, Felipe, nieto de Luis XIV (hijo de Luis XIII) y de Ana de Austria, hija de Felipe IV de las Españas y duque de Anjou y por tanto descendiente de los Austria por línea femenina.

El cambio de dinastía supuso una variación en la marcha de la administración, de modo que se impulsó una fórmula de uniformidad y centralización d elos resortes de poder, solo posible y en cierta medida, merced a los resultados satisfactorios de la guerra y cuyos elementos legales fueron los decretos de Nueva Planta

Avanzado el siglo XVIII los monarcas sucesores de Felipe V (se impuso el numeral de la corona de Aragón), amapararon el complejo fenómeno denominado Ilustración, destacando en el mecenazgo Fernando VI y Carlos III, en cuyos reinados se produjo una importante aportación surgida de la compleja y rica sociedad hispana, si bien, surgida la Revolución francesa y su corolario el Imperio napoleónico, los reyes Carlos IV y Fernando VII vieron como su dinastía, asentada básicamente sobre el sistema feudal, recibía los embates de las nuevas corrientes surgidas del desarrollo de las fuerzas económicas e ideológicas de una incipiente revolución burguesa y de una guerra internacional de la que España fue campo de operaciones terriblemente castigado.

La sucesión de Fernando VII, en 1833, puso de relieve no solo el principio de legitimidad —a favor de la hija primogénita Isabel y en contra de los derechos del hermano del rey, Carlos María Isidro— sino que reveló las grandes inquietudes de intereses materiales e ideológicos que fueron acentuándose a lo largo del siglo e incluso hasta nuestros días, cuando el carlismo pasó de una postura inicial tradicionalista (todavía mantenida) hasta una fórmula de gobierno denmocrático basado en el socialismo autogestionario (Carlos Hugo).

Con grandes pérdidas de recursos humanos y materiales continuó reinando Isabel II quien, en 1865, cedió el patrimonio real para alivio d elas cargas públicas y tres años después salía de España destronada por la Revolución de 1868.

La dinastía fue restaurada en 1874 en la persona de Alfonso XII, que dio paso a la minoría de su primogénito Alfonso XIII (1886) con la regencia de su madre, María Cristina de Habsburgo-Lorena y bajo cuya minoría surgió el conflicto con los Estados Unidos (1898); en 1931 y merced a la andadura del sistema dictatorial inaugurado en 1923 por el general Miguel Primo de Rivera, se proclamaba la II República y salía el rey al exilio, dándose la circunstancia de que el 29-IX-1936 fallecía Carlos XII de Francia, jefe de la Casa Borbón, pasando sus derechos sucesorios a Alfonso XIII de España, que pasó a ser jefe de la Casa, llamada de Francia, por ser el mayor de los Capeto y por derecho Alfonso I, rey de Francia y de Navarra, jefe y soberano de todas las órdenes militares.

La dictadura implantada en España a partir de 1939 evolucionó (1948, restablecimiento de la legislación nobiliaria; 1969, designación de Juan Carlos de Borbón como Príncipe de España) hasta desembocar en la restauración de hecho de la monarquía, si bien debión considerar los distintos problemas planteados por la sucesión de Alfonso XIII y de la Casa carlista.

El primogénito del rey, Alfonso, falleció antes que su padre, de modo que tal calidad pasó a Jaime, quien había renunciado a la Corona de España, para sí y sus decendientes, en 1933, 1945 y 1947, y aceptó las disposiciones sucesorias al Trono de España en 1969, manteniéndose como Enrique (VI) de Francia (desde 1941) asumió este nombre cuando se convirtió en pretendiente legitimista al trono de Francia y su hijo Alfonso (II) de Francia, duque de Anjou (título reconocido en Francia) y de Cádiz (título concedido en 1972), que al fallecer, al igual que su primogénito Francisco Alfonso, tiene como sucesor a Luis Alfonso, duque de Anjou, dignidad que no está regularmente establecida por patentes sino que se considera como título espectante y a modo de homenaje al primer Borbón hispano.

La Casa Carlista quedó representada por Carlos Hugo de Borbón-Parma, según se ha indicado, quien contrajo matrimonio con Irene de Holanda y tuvo que salir de España al ser expulsado por sus actividades políticas.

En 1975, con un ceremonial apropiado, se produjo la proclamación del Rey y, por tanto, se restauraba la dinastía Borbón plenamente, constituyendo un catalizador político para la transición democrática de España.

R.B.: VARIOS AUTORES, Gran Enciclopedia de España, Ed. Enciclopedia de España, 2003, tomo IV págs. 1657-1658.