Batalla de Trafalgar1805

Batalla naval ganada por la armada británica, al mando de Nelson, sobre la flota franco-española, en aguas del cabo de Trafalgar (21-X-1805). La escuadra combinada al mando del francés Villeneuve, estaba refugiada en Cádiz.

Los jefes de la marina española eran contrarios a presentar combate en aquellos momentos, ya que no disponían de fuerza suficiente para batir a Nelson, cuyos navíos eran mejores y estaban tripulados por hombres bien adiestrados; pero Villeneuve sabía que Napoleón estaba descontento de su inactividad y había decidido ya destituirle, y ello le llevó a ordenar que la armada se hiciera a la mar (19-20 oct.), antes que su sucesor llegara a Cádiz.

Trafalgar por Auguste Mayer
Este óleo que Auguste Mayer pintó en 1836 representa al Bucentaure recibiendo una andanada del HMS Sandwich durante la batalla de Trafalgar.

Al amanecer del día 21-X-1805, la armada de Nelson integrada por 27 navíos de tres puentes (divididos en dos escuadras, al mando respectivamente de Nelson, a bordo del Victory, y de Collingwood, en el Royal Sovereign) se dispuso a atacar a la flota combinada, formada por 33 navíos (18 franceses y 15 españoles), que marchaban en cuatro escuadras, mandadas respectivamente, por los franceses Villeneuve y Dumanoir y por los españoles Álava y Gravina.

La disposición táctica adoptada por Villeneuve fue desacertada; Nelson y Collingwood atacaron a la armada combinada por el centro y la retaguardia, y la virada en redondo simultánea de toda la línea ordenada por Villeneuve causó mayor desconcierto. El combate se inició hacia el mediodía y fue de tremenda dureza: el primer choque enfrentó a la nave de Collingwood con el Santa Ana de Álava, y ambas quedaron prácticamente sin gobierno. Nelson pereció en el combate y el mando pasó a Collingwood.

En el momento crucial de la batalla, el contraalmirante Dumanoir desobedeció las órdenes de Villeneuve y emprendió la huida con cuatro navíos, tratando de salvarse del desastre. Ello acabó tal vez de decidir la suerte del combate, que concluyó cuando el Bucentaure de Villeneuve y el Santísima Trinidad, comandado por Hidalgo de Cisneros tuvieron que rendirse.

Para España este desastre representó la aniquilación de una marina de guerra creada a lo largo del s. XVIII: murieron en el combate 1.022 españoles, sin contar los que fallecieron en hospitales o en los naufragios subsiguientes a la batalla, entre los que estaban Gravina, Alcalá Galiano, Churruca y Alsedo.

Cosme Damián Churruca, 1761-1805. Brigadier de la Real Armada. El episodio más destacado de la batalla de Trafalgar (21-X-1805) es, sin duda, el heroico comportamiento del San Juan Nepomuceno contra un grupo de navíos ingleses, combate que solo terminó después de la muerte de su comandante, cuando el buque se hallaba desarbolado y su tripulación diezmada por la metralla y la fatiga. Aquella página gloriosa está presidida por la figura del brigadier Cosme Damián Churruca, notable en la Historia, no solo por su heroísmo y su valor, sino también por su ciencia y su pericia náutica.
Nacido en Motrico el 27-IX-1761, en el seno de una familia de posición holgada, Churruca estudió humanidades en el seminario de Burgos, donde demostró su precoz inteligencia. Decidido a abrazar la carrera naval, en 1776 ingresó en la escuela de guardias marinos de Cádiz y en 1778 concluyó sus estudios en El Ferrol. Como alférez de fragata navegó en varios navíos de la armada.
Su primer hecho de armas se registró en las operaciones contra la plaza de Gibraltar en 1782, en las cuales, pese al fracaso de las baterías flotantes, demostró su singular arrojo. Firmada la paz, se dedicó con entusiasmo al perfeccionar sus conocimientos científicos. Profesó en la Escuela Naval de El Ferrol y terminó con brillantez sus estudios superiores de matemáticas y astronomía en Cádiz (1788).
El gobierno le confió la misión de agregado científico en la exploración del estrecho de Magallanes llevada a cabo por don Antonio de Córdoba (1788-1789). A su regreso fue adscrito al observatorio de Cádiz. Después de una breve licencia para reponer su salud, dirigió una expedición científica al mar de las Antillas, al mando de los bergantines Descubridor y Vigilante (1792-1796).
Ascendido a capitán de navío, en 1797 fue nombrado mayor de la escuadra de Mazarredo. Comandante del Conquistador en 1799, estuvo durante dos años en Brest (1800-1802) con la escuadra franco-española, ocupando sus ocios en estudios científicos y militares. Nueva licencia a causa de su siempre precaria salud. Estancia en Motrico y boda con doña María Dolores Ruiz de Apodaca, hija de ilustres marinos (1805).
Poco disfrutó Churruca de su matrimonio, pues en el transcurso del mismo año se incorporaba con el San Juan de Nepomuceno a la flota de Gravina, anclada en Cádiz y amenazada por la escuadra británica. Opuesto al descabellado plan de Villeneuve de presentar batalla a Nelson, llegado el momento de la lucha supo conquistar, sobre los mares de Trafalgar, los más preciados laureles del héroe.
Murió en la jornada, sobre el puente de su navío, con la pierna derecha destrozada y casi arrancada del tronco. Churruca no se rindió, dando ejemplo en sus últimos momentos de una arrogancia extrema.R.B.: VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, Tomo II.

Solo cinco de los quince navíos españoles se salvaron, y aun estos quedaron seriamente dañados. Para Francia, la derrota significó la definitiva renuncia a la invasión de la Gran Bretaña, la implantación del bloqueo continental.

R.B.: VARIOS AUTORES, Enciclopedia Larousse, Ed. Planeta, 1993, tomo 23 pág. 10946.