García I Íñiguez

    1. Datos biográficos
      1. Rey de Pamplona851-870
      2. Nacimientoc. 810
      3. Fallecimiento882
      4. PredecesorÍñigo Arista
      5. SucesorFortún Garcés
      6. DinastíaArista-Íñiga
      7. PadreÍñigo Arista
      8. ConsorteUrraca
      9. ConsorteLeogundia de León
    2. Índice
      1. Introducción
      2. El reinado
      3. Alianzas matrimoniales
      4. García I Íñiguez de Pamplona.
      5. Manuscrito iluminado. BNE.

Introducción

Rey de Pamplona 851-870. Hermano de Ossona (esposa de Musa b. Musa b. Fortún). Casó con: Urraca y más tarde con Leodegundia de León (hija de Ordoño I y hermana de Alfonso III de Asturias), y fueron sus hijos Fortún Garcés de Pamplona, Oneca (esposa de Aznar Galindo II de Aragón) y Jimena (esposa de Alfonso III de Asturias).

Estuvo al mando del ejército pamplonés desde 840 hasta 850, en sustitución de Íñigo Arista. Todavía en vida de su padre, tras haber ayudado a su cuñado Musa b. Musa establecido en Arnedo (La Rioja), fue atacado (842) por las tropas del emir de Córdoba Abderramán II (822-852) mandadas por el valí de la Marca de Zaragoza Harith b. Bazi en la Batalla de Balma, disputada entre Calahorra (La Rioja) y San Adrián (Navarra) y que terminó con la victoria de García y de Musa b. Musa.

La ruptura del pacto por Musa y por los navarros provocó una campaña organizada por Abderramán II, quien el 24-V-824 salió de Córdoba y penetró en las tierras de Pamplona (Navarra) y se enfrentó a la coalición formada por García I, Musa b. Musa y por el magnate Fortún Íñiguez, a quienes acompañaban contingentes de Pamplona y gentes de Álava. La alianza fue derrotada por la columna dirigida por el propio emir; Fortún Íñiguez fue asesinado e Íñigo Arista y su hijo Galindo Íñiguez huyeron heridos. Al año siguiente Abderramán II preparó otra campaña que encomendó a su hijo Muhammad I, quien tras someter en Tudela a Musa b. Musa se dirigió a Pamplona, donde después de luchar contra los cristianos logró que Lubb b. Musa, hermano de Musa, y Galindo Íñiguez se pasasen al bando musulmán.

El reinado

Los primeros años de su reinado estuvieron determinados por la actitud adoptada por uno de los señores de la Marca Superior, Musa b. Musa b. Qasi, hermano del último gobernador de Pamplona dependiente de Córdoba, Mutarrif b. Musa b. Qasi.

Tras haberse erigido en gobernador del valle del Ebro uno de los miembros de la familia de los Banu Qasim, Musa b. Musa, y haber trabado amistad este con el emir de Córdoba Muhammad I (852-866), García I Íñiguez puso fin a la tradicional alianza entablada con los Banu Qasim a cambio de su amistad con el rey de Asturias Ordoño I (850-866), con el de Neustria Carlos II el Calvo (843-877) conseguida a través de una delegación que obtuvo el consentimiento real en la asamblea de Verberie (850) y con el conde de Aragón Galindo Aznar I (844-867), lo que dio origen a la formación de una coalición contra el poder musulmán que caracterizó los primeros pasos de la Reconquista desarrollada a partir de los núcleos pirenaicos.

La lucha se reanudó con la victoria de Musa b. Musa sobre las tropas del rey de Asturias en la batalla de Albelda (La Rioja). Secundó, en colaboración con Ordoño I, la revuelta mozárabe de Toledo, que concluyó con su derrota en el rió Guadalacete a manos de las tropas de Musa b. Musa y del emir Muhammad I. Con el fin de castigar esta colaboración el emir envió al año siguiente un ejército al mando de Musa que saqueó las tierras de Álava.

Fundó, junto con el obispo Guilesindo y el abad de Leire, el monasterio en iglesia de Santa María de Fuenfría (h. 850) y, en colaboración con el abad Atilio y Gonzalo, el monasterio de San Martín de Ciellas. A las sucesivas pérdidas ante los musulmanes hubo que añadir las incursiones normandas (858-861) que, según las crónicas musulmanas, abarcaron todo el valle del Ebro hasta Pamplona, y que según otras fuentes, tuvieron lugar siguiendo el curso del río Bidasoa (desde Guipúzcoa hasta Pamplona).

El rey García I fue hecho prisionero por uno de los cuerpos del ejército normando que había conseguido llegar a Pamplona y se vio obligado a satisfacer una importante suma consistente en 70.000 piezas de oro para recuperar su libertad, que alcanzó en 860.

Este hecho motivó el ascenso político de la dinastía de los García Jiménez y un cambio en las alianzas. Durante su cautividad Musa b. Musa saqueó los dominios pamploneses, acción que comportó la expedición de Ordoño I en auxilio de García I Íñiguez y que concluyó con las victorias cristianas en las batallas de Albelda y de Clavijo (859) sobre Musa b. Musa y con la conquista de Falces, Milagro, Caparroso.

Ya en libertad García entró en alianza con Ordoño I y planeó una incursión por tierras del Islam; enterado de estas intenciones, el emir Muhammad I organizó una aceifa que durante 32 días asoló y conquistó los castillos de Caparroso, Falces y Carcastillo, donde capturó al primogénito de García, Fortún Garcés el Tuerto, y a la princesa Oneca o Íñiga, hija de Fortún Garcés y esposa del emir Abdállah (888-891), quienes fueron trasladados a Córdoba donde permanecieron aproximadamente veinte años.

En la década de 860 recobró el apoyo de los Banu Qasim que pretendían poner freno al poder musulmán en el valle del Ebro. En 870 se alió con Amrus b. Umar, quien se había rebelado contra el amil de Huesca Musa b. Galindo, hijo de Galindo Íñiguez, se había apoderado de la ciudad y, tras haber tenido constancia de la expedición del emir, había asesinado al amil (4-VIII-871) y se había refugiado en Andira; a esta coalición se unieron las tropas de los sirtaniyyin.

En XII-871 y una vez concluido el problema de Amrus, secundó con Alfonso III la sublevación del primogénito de Musa b. Musa, Lubb b. Musa, y juntos se apoderaron de Tudela (19-I-872), con la que Lubb quedó al frente de toda la Marca Superior hasta su muerte (23-III-874).

Este hecho reanudó los enfrentamientos con el emir de Córdoba, quien envió varias expediciones de castigo en 873, 874 y 878 ó 879: en 873, tras ocupar Huesca y fracasar en Zaragoza (873), se dirigió contra Pamplona y el infante al Mundir saqueó las cosechas de Pamplona (874) y se encaminó hacia Álava y Castilla (877), Tudela y Pamplona (878) y contra Tudela, Borja, Zaragoza y Tarazona (879).

Alianzas matrimoniales

García I Íñiguez logró formar un eje cristiano Oviedo-Álava-Pamplona-Jaca a través de una política de matrimonios: la infanta Jimena casó con Alfonso III y su hija Oneca con el conde de Aragón Aznar Galindo II. Se desconoce la fecha de su muerte, pero se sabe que todavía vivía en 880, ya que aparece en un documento del 21-XI haciendo donación, junto con su hijo, de las villas de Lerda y Añués a Leire (Navarra).

Algunos autores añaden que en 882 varios miembros de la familia de los Banu Qasim, Abd Allah b. Mutarrif e Ismail b. Mutarrif, alcanzaron Aibar (Navarra), en cuya lucha murió García I en un lugar denominado según unos Larumbe, según otros Lumbier o Larraún y según Ibn Hazm con el monte Laturce.

Hacia el año 880 su hijo Fortún Garcés, que había permanecido prisionero en Córdoba veinte años, regresó a Pamplona todavía en vida de su padre. Si este dato es cierto, la teoría aducida por algunos historiadores de que al estar todavía preso, asumió el interregno García Jiménez, probablemente hijo de Jimeno el Fuerte y padre de Jimena sería errónea.

VARIOS AUTORES, Gran Enciclopedia de España, Ed. Enciclopedia de España, 2003, tomo IX, págs. 4421-4422.