Otras Dinastías
Reyes de Galicia
Sancho I Ordóñez 895-929
García I † 1090
Reyes de Mallorca
Jaime I de Mallorca 1243-1311
Sancho I, de Mallorca 1277-1324
Jaime II, de Mallorca 1315-1349
Jaime III, de Mallorca 1349-1375
Dinastía Borgoña
Dinastía Trastámara

Sancho I Ordóñez

Biografía

Rey de Galicia (925-929). Hijo de Ordoño II 914-924 de León y de la dama gallega Elvira Menéndez, y hermano de Alfonso IV el Monje 925-932 y Ramiro II 931-951. A la muerte de su padre, el trono leonés pasó a su tío Fruela II 924-925, quien, al morir un año más tarde, abrió un nuevo periodo de crisis sucesoria en el reino leonés, esta vez entre el hijo de Fruela, Alfonso Froilaz 925-926, y los hijos de Ordoño II, Sancho, Alfonso y Ramiro.

La decisiva intervención de Sancho I Garcés 905-925 en favor de su yerno Alfonso —estaba casado con Onega Sánchez, hija del monarca pamplonés— permitió a este alcanzar el trono leonés, mientras Alfonso Froilaz se retiraba a su feudo asturiano.

El nuevo rey Alfonso IV buscó el necesario reconocimiento de la poderosa nobleza gallega, para lo que, a cambio, debió conceder el gobierno de Galicia a su hermano Sancho, quien contaba con el apoyo de la mayor parte de los magnates gallegos —estaba casado con la hija de uno de ellos, la dama Goto Núñez—, mientras Ramiro se ocupaba del gobierno autónomo del condado de Portugal (entre los ríos Miño y Mondego).

Si bien intitulado rey, lo cierto es que fue más bien un gobierno autónomo, dependiente en todo caso de su hermano Alfonso, heredero troncal del patrimonio familiar. Al morir sin descendencia (929), Galicia volvió a depender directamente del rey de León.R.B.: VARIOS AUTORES, Gran Enciclopedia de España, Ed. Enciclopedia de España, 2003, tomo XIX, págs. 9462-9462.

García I de Galicia

Biografía

Rey de Galicia. Murió en Castillo de Luna, León en 1090, rey de Galicia (1065-1071 y 1072-1073). Hijo de Fernando I el Magno de Castilla (1035-1065) y de Sancha de León (hija de Alfonso V el Noble, y hermano de Sancho II el Fuerte de Castilla (1065-1072), de Alfonso VI el Bravo de Castilla (1072-1109), de Urraca y de Elvira.

En virtud de la Curia Regia de 1063, por la que Fernando I dividió el reino entre sus hijos, García fue proclamado heredero de los territorios de Galicia y Portugal y de las parias de los reinos musulmanes de Badajoz y Sevilla. Tras la muerte de su padre, adoptó el título de rey de Galicia y fue coronado y ungido como soberano en la catedral de Santiago de Compostela (La Coruña, 1066).

Las crónicas de la época atribuyen al monarca escasas dotes de gobierno a causa de su formación eclesiástica y de su situación de inferioridad respecto a la mayor importancia de los reinos de sus hermanos, por lo que solicitó el apoyo y consejo de los obispos de Santiago; en un principio, su principal valido fue el obispo Cresconio, su preceptor, a quien sucedió (1067) el obispo Gudesteo.

Tras la muerte de este (1069), García desempeñó su gobierno basándose en los consejos de los cortesanos, especialmente de un favorito llamado Vérnula, lo que provocó el descontento entre la nobleza, a la que disgustaba la condición de relativa inferioridad en que había quedado el reino de Galicia con respecto a los de Castilla y León.

Esta situación dio origen a la sublevación que, en 1070, organizó en Portugal el conde Nuño Menéndez, derrotado por el rey García en la batalla de Pertolini, en las proximidades de Braga.

La victoria del monarca gallego fortaleció la posición de Vérnula en la Corte y contribuyó a aumentar el descontento de la nobleza, que en buena parte se marchó del reino o bien prestó su apoyo a los hermanos de García; desde la muerte de la reina Sancha, su madre (1067), estos últimos pretendían la reunificación del reino dividido en 1063, por lo que hacia 1071 concertaron una entrevista en Burgos para planear el destronamiento de García y el posterior reparto de su reino entre ambos.

Así, Sancho II acudió en busca de su hermano menor a Santarem, con el pretexto de prestarle apoyo en las operaciones de conquista del reino de Badajoz, que García había iniciado en los primeros meses de 1071 con el propósito de extender sus dominios territoriales por el Atlántico hacia el S.; lejos de cumplir su ayuda, Sancho II hizo prisionero a García y lo encarceló en el castillo de Burgos, tras lo que ocupó Galicia sin encontrar resistencia por parte de la nobleza y asumió la titularidad del reino (V-1071) que, en determinadas ocasiones, compartió con su hermano Alfonso, a quien correspondió parte del territorio de la Corona.

A García le fue permitido abandonar la prisión de Burgos para instalarse en la Corte de rey al Mutamid de Sevilla. Tras la muerte de Sancho II (1072) y la proclamación de Alfonso VI como rey de Castilla y León, García abandonó Sevilla y se tituló nuevamente rey de Galicia; sin embargo, esta actitud no convenía a las pretensiones de hegemonía de Alfonso, quien deseaba asegura su soberanía sobre los antiguos dominios de su padre, Fernando I.

Aconsejado por su hermana Urraca y por Pedro Ansúrez, Alfonso solicitó una entrevista con su hermano, en el transcurso de la cual García fue hecho prisionero (13-II-1073) y encarcelado en el castillo de Luna, donde permaneció hasta su muerte, aunque con tratamiento y honores de rey, tributados asimismo en la celebración de sus exequias, que tuvieron lugar en LeónR.B.: VARIOS AUTORES, Gran Enciclopedia de España, Ed. Enciclopedia de España, 2003, tomo IX, pág. 4419.

Jaime I de Mallorca

Biografía

Rey de Mallorca. Hijo segundo de Jaime I el Conquistador de Aragón y de su segunda esposa Violante de Hungría, n. en Montpellier en 1243 y m. en 1311.

Ya en vida del padre tuvo frecuentes discordias con su hermano Pedro a causa de la ambición de este último que no se conformaba con el reparto hecho por Jaime el Conquistador en su testamento de 1262, y según el cual correspondía a su segundo hijo Mallorca, Menorca e Ibiza, la baronía de Montpellier y Vallespir y los condados de Rosellón, Cerdaña, Conflent y Colliure.

Entró en posesión de sus dominios en 1276, al mismo tiempo que Pedro en los suyos, y, a fin de acabar las contiendas con su poderoso hermano, se avino a reconocerse feudatario suyo, viniendo obligado a prestarle homenaje, a entregarle cuando lo exigiese las principales plazas y a asistir anualmente a las Cortes de Cataluña.

Como puede suponerse, Jaime I se avino a esta dependencia por la pura fuerza, y así, en cuanto tuvo ocasión, quiso vengarse. Esta ocasión la encontró cuando la guerra entre Pedro y Felipe III de Francia, poniéndose al lado de este y franqueándole el paso por sus posesiones limítrofes a Cataluña.

Al llegar Pedro a Perpiñán, Jaime I debió su salvación a la fuga, pero sus dos hijos fueron encerrados en un castillo. A la muerte de Pedro, su hijo Alfonso III continuó la misma política con el desgraciado rey de Mallorca y se hizo proclamar en su lugar.

Jaime I intentó atacar a su sobrino en tierra firme sin resultado, hasta que después de la muerte de Alfonso, su sucesor Jaime II de Aragón devolvió Mallorca a Jaime I que acabó tranquilamente su vida dedicado a fomentar la agricultura y a administrar rectamente sus posesiones.

Fundó las villas de Felanitx, Santañy, Lluchmayor, Algaida, Selva, Benisalem, Porreras, San Luan de Sineu, Sa Pobla y Manacor y edificó el castillo de Bellver.

Casó con Esclaramonda de Moncada, de la que tuvo cuatro hijos: Jaime, que entró en la religión franciscana; Sancho, que sucedió a su padre; Felipe, y Fernando.R.B.: VARIOS AUTORES, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Ed. Espasa-Calpe, 1991, tomo 28 págs. 2409-2410.

Sancho I de Mallorca

Biografía

Rey de Mallorca (1311-1324), conde de Rosellón y Cerdaña, vizconde de Carladés y el Ormeladés y señor de Montpellier. Hijo segundogénito de Jaime I de Mallorca (1276-1311) y de Esclaramunda de Foix, y hermano de Jaime, Fernando el de Morea, Felipe, Isabel y Sancha, segunda esposa de Roberto I el Prudente de Nápoles (1309-1343).

Al serle confiscado el reino de Mallorca a su padre (1285) por su tío Pedro III (1276-1285), a raíz del apoyo que aquél había ofrecido a la invasión de Cataluña (1285) por Felipe III el Atrevido de Francia (1270-1285), que contaba con el carácter de cruzada dado por el papa Martín I (1282-1285), fue retenido como rehén, al igual que sus hermanos, en Torroella de Montgrí (Gerona) y, más tarde, en Barcelona.

Tras conseguir huir, se instaló en París, donde fue educado junto a sus hermanos. En 1302 fue proclamado heredero al trono, después de que su hermano mayor, Jaime, ingresara en la orden franciscana, Coronado rey, a la muerte de su padre, en la catedral de Palma de Mallorca, su primera acción fue viajar a Barcelona donde prestó homenaje a su primo, Jaime II de Aragón (1291-1327).

Mantuvo con él relaciones cordiales y de colaboración durante todo su reinado. Así, participó en la recuperación para la corona aragonesa del valle de Arán (Lleida), en manos francesas, y más tarde le ofreció sus ayuda, en las Cortes celebradas en Gerona (1321), para la campaña de conquista de Cerdeña, apoyo que se hizo efectivo con veinte galeras y doscientos caballeros, que se incorporaron a la flota catalanoaragonesa en Mahón (Menorca); el propio Sancho I participó en el sitio de Vilaesglesias (1324).

Como compensación, Jaime II siempre frenó las aspiraciones francesas de apropiarse del señorío de Montpellier y le dispensó de la visita anual de vasallaje. Sancho I desplegó también una intensa actividad diplomática y viajera.

Residió alternativamente en los distintos territorios que integraban su reino (alternó las estancias en Mallorca y Perpiñán), visitó (1319) al papa Juan XXII (1316-1334) en Aviñón y concluyó un tratado con el rey de Túnez.

En el ámbito interno, su reinado supuso un periodo de prosperidad económica y relativa paz; así, se ocupó de los conflictos de intereses entre los ciudadanos de Mallorca y los forans, los habitantes del resto de la isla, para lo que dictó unas ordenaciones; fomentó la creación de una flota de defensa ante los recurrentes ataques de la piratería berberisca, e impulsó las obras del castillo de Bellver (Palma de Mallorca, finalizado en 1314) y de la catedral de Perpiñán.

Enfermo crónico de asma, pasó retirado varias temporadas en Valldemosa (Mallorca), donde construyó un palacio, y en Formiguera (Alta Cerdaña), donde encontró la muerte el 24-IX-1324.

A pesar de que había contraído matrimonio en 1309 con María de Sicilia, hija de Carlos II de Nápoles el Cojo (1285-1309), no tuvo descendencia legítima (dejó un hijo y tres hijas ilegítimas), por lo que, en previsión de los derechos que pudiera alegar su tío Jaime II de Aragón, proclamó como su heredero a su sobrino Jaime, futuro Jaime II el Desdichado de Mallorca (1324-1349), hijo de su fallecido hermano Fernando el de Morea, a quien había ayudado en la conquista del principado de Acaya (1315-1316); fue una previsión prudente, ya que solo la intervención papal de 1319 frenó la campaña militar del rey aragonés.

Así, a su muerte accedió al trono El Desdichado, que por entonces tenía diez años de edad, bajo la tutoría de su tío, el infante Felipe. Sus restos se encuentran sepultados en la catedral de PerpiñánR.B.: VARIOS AUTORES, Gran Enciclopedia de España, Ed. Enciclopedia de España, 2003, tomo XIX, pág. 9463.

Jaime II de Mallorca

Biografía

El Desdichado. Hijo del infante Fernando, hijo de Jaime I de Mallorca, n. en Catania (Italia) en 1315 y m. en 1349. Se educó al lado de su abuela y de su tío Sancho, al que sucedió en 1324 por haber muerto ya su padre, a quien correspondía el trono.

Desde el primer momento le disputó sus estados Jaime II de Aragón, pero acabó por reconocer los derechos del joven rey, pactando el casamiento de este con su nieta Constanza. Hasta el advenimiento de su cuñado Pedro IV de Aragón, su reinado se deslizó tranquilamente, pero a partir de entonces comenzaron sus desdichas.

Ya en el acto de prestarle homenaje, que el mallorquín había demorado hasta 1339, le sometió a ceremonias humillantes, y hallándose los dos en Aviñón quiso agredirle.

Como si no tuviera bastante con la enemistad de su hermano político, el rey de Francia exigió también que le prestase homenaje por el feudo de una porción de Montpellier que pertenecía al rey de Mallorca, pero de la cual se había apoderado el de Francia.

Jaime II se resistió, y aunque sabía que nada podía esperar de Pedro IV, fue a solicitar su auxilio. El de Aragón, sin comprometerse a nada, animó a su cuñado para que perseverase en su actitud hacia el de Francia, acabando por abandonarle por completo y por entenderse con el rey de Francia.

Además, le acusó de acuñar en Rosellón y Cerdaña moneda distinta de la barcelonesa y le hizo formar proceso como monedero falso. Clemente VI quiso evitar este absurdo proceso, pero nada pudo contra Pedro IV, que estaba dispuesto por todos los medios a apoderarse de Mallorca.

Considerando Jaime II que nada podía pasarle, se presentó en Barcelona, pero se propaló entonces la especie de que había tramado una conjura para apoderarse de la persona del rey de Aragón. Irritado al ver la injusticia con que se le trataba, se presentó a Pedro IV manifestándole que desde aquel momento dejaba de ser feudatario suyo y partió para Mallorca.

Al llegar a sus estados hizo prender a todos los súbditos aragoneses que se hallaban en ellos, y Pedro IV, que no deseaba más que encontrar un pretexto, le declaró desobediente, rebelde y contumaz, confiscó todos sus dominios y le conminó con la pérdida de ellos si no comparecía en el término de un año a justificar su conducta.

Sin esperar tanto, en mayo de 1343 envió una numerosa flota a Mallorca, desembarcando sin encontrar gran resistencia en ninguna parte. Pedro IV entró en la capital el 21 de junio siguiente y regresó a Barcelona para apoderarse de los condados de Rosellón y Cerdaña, que se defendieron con valor, pero que al fin sucumbieron también (1344).

El desgraciado Jaime II se entregó a la misericordia de Pedro IV, que le señaló como residencia Manresa. Poco después se celebraron Cortes en Barcelona, declarando incorporados a la Corona de Aragón los Estados de Jaime II, que se fugó de Cataluña creyendo que encontraría apoyo en Cerdaña, consiguiendo, por fin, la alianza con Francia, con cuya ayuda, y también por haberle vendido la baronía de Montpellier, pudo reunir una escuadra con la que devastó las costas catalanas, desembarcando después en Mallorca, pero fue vencido por los aragoneses y murió en la batalla de Lluchmayor degollado por un soldado, mientras su hijo Jaime caía prisionero.R.B.: VARIOS AUTORES, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Ed. Espasa-Calpe, 1991, tomo 28 pág. 2410.

Jaime III de Mallorca

Biografía

Rey titular de Mallorca, hijo de Jaime II (1336-1375). Herido y hecho prisionero en la batalla en que murió su padre, fue encerrado, primero en el castillo de Játiva y luego en el castillo nuevo de Barcelona, del que consiguió fugarse en 1362, a pesar de la estrecha vigilancia a que estaba sometido.

Refugiado en Nápoles, casó al año siguiente con la reina Juana, pero se separó de ella al poco tiempo y pasó a Castilla con Enrique II de Trastámara, tomó parte en la batalla de Nájera y fue hecho prisionero por Pedro I. Rescatado por su esposa y protegido por Enrique II de Castilla y por el rey de Francia, hizo varias incursiones por Aragón y Cataluña, invadiendo el Rosellón en 1374, para ir a morir a Soria al año siguiente.R.B.: VARIOS AUTORES, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Ed. Espasa-Calpe, 1991, tomo 28 págs. 2410-2411.

Dinastía Borgoña

Los Borgoña de León

Fernando II (1157-1188)

Alfonso IX (1188-1230)

Los Borgoña de Castilla

Sancho III (1157-1158)

Alfonso VIII (1158-1214)

Enrique I (1214-1217)

Los Borgoña de Castilla y León

Urraca I (1109-1126)

Alfonso VII (1126-1157)

Berenguela (1217-1217)

Fernando III (1217-1252)

Alfonso X (1252-1284)

Fernando IV (1295-1312)

Alfonso XI (1312-1350)

Pedro I (1350-1369)