Alberto II1438-1439

Biografía

Alberto de Hungría y su esposa Isabel de Luxemburgo.
Alberto de Hungría y su esposa Isabel de Luxemburgo rezando. Pintura en el altar de la Iglesia de Klosterneuburg, 1438.

Emperador Sacro Imperio, 1438-1439. Rey de Romanos, 1438-1439. Duque de Austria. Dinastía Habsburgo. Alberto II, [V] de Austria, llamado el Ilustre. N. en Viena el 1-I-1398 y m. el 27-X-1439. Era aún niño al morir su padre Alberto IV; durante su menor edad regentaron sus Estados, entre constantes turbulencias, su tío Guillermo el Cortés hasta 1405, Leopoldo el Gordo y Ernesto de Estiria el de Hierro. A los catorce años y después de haber recibido una esmerada educación bajo la dirección de los maestros Andrés Blank y el leal Reinprecht de Walse, asumió el gobierno.

En 1422 casó con Isabel, hija y heredera del emperador Segismundo, matrimonio que le aseguró la posesión de la Moravia. A la muerte del emperador (1437), ciñó la corona de Hungría, a la que juntó la de Bohemia (1438) por elección de los Estados. La Dieta del Imperio, reunida en Fráncfort, le eligió emperador de Alemania en 18-V-1438, reuniendo en sus sienes las tres coronas y reinando con el nombre de Alberto II.

El cetro del Imperio ya no ha salido más de la casa de Habsburgo. Convocó una Dieta en Maguncia, a la que hizo aceptar las decisiones del concilio de Basilea, que tendían a reducir la autoridad pontificia en Alemania. Tuvo que combatir los desórdenes que ocurrieron en Bohemia, donde los insurrectos proclamaron rey a Casimiro, hijo del rey de Polonia, y a los turcos que, a las órdenes del sultán Amurates II, invadieron la Hungría, a los que combatió y rechazó personalmente.

Al regreso de esta expedición m. en 27-X-1439 en Langendorf, entre Viena y Grau, víctima de la disentería que tantos estragos causó entre sus tropas, siendo enterrado en Stuhlweisenburgo. Después de su muerte tuvo un hijo llamado Ladislao el Póstumo, n. el 22-II-1440 y m. en 1485, en quien se extinguió la línea Albertina. Fue ardiente católico, persiguió a los judíos de Viena, restableció la paz en sus Estados, reorganizó la administración de justicia y labró la felicidad de sus súbditos.

Desde 1420 sostuvo empeñadas guerras contra los Husistas, y se encontraba en Iglau cuando el emperador Segismundo concluyó la compactata (1436). Durante su breve reinado, la Dieta, convocada en Nuremberg en 1438, promulgó una ley de Paz pública, que fue más tarde la base para la reconstitución del imperio. Con motivo de su coronación como emperador, apareció por primera vez la divisa de los Habsburgos A E I O U, iniciales de las palabras Austriae est imperare orbi universo.R.B.: VARIOS AUTORES, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Ed. Espasa-Calpe, 1991, tomo 4 pág. 132.

Federico III1440-1493

Biografía

Hans Burgkmair d. Ä.
Federico III de Habsburgo por Hans Burgkmair

Emperador Sacro Imperio, 1452-1493. Rey de Romanos, 1440-1452. Dinastía Habsburgo. La decadencia del Estado alemán medieval se precipita durante el reinado de este Habsburgo, de bella presencia, pero de temperamento débil e irresoluto y de capacidad política poco desarrollada.

No solo la autoridad real se hunde sin remedio, sin que luego puedan levantarla Maximiliano I o Carlos V, sino que el territorio de Alemania se disgrega en formaciones autónomas, sufre mermas en las fronteras y pierde su influencia en el Báltico, Polonia y los países danubianos. Así se inicia la ruina política del Reich, que debía consumarse, dos siglos después en Westfalia.

Hijo de Ernesto de Estiria y de Zimburgis de Masovia, Federico nació el 21-IX-1415 en Innsbruck. En 1434 sucedió a su padre bajo la tutela de su tío Federico IV, y un año después fue declarado mayor de edad. A la muerte de Alberto II, fue elegido rey de Alemania con la oposición del elector de Brandeburgo (2-II-1440).

En aquel momento era señor del Austria Inferior y Superior, tutor del duque Segismundo, heredero del Tirol y del Austria Anterior, y representante de los derechos de la casa de Austria sobre las coronas de Bohemia y Hungría. Para un político genial esta situación hubiera sido base de grandes éxitos; para Federico III, solo preocupado del interés de su dinastía, fue punto de arranque de su descrédito.

Sus primeros pasos en política exterior demostraron ya la escasa energía de su gobierno. Sin preocuparse de los intereses religiosos de Alemania, firmó un acuerdo con el Papado (Viena, 1448) resolviendo la cuestión del nuevo cisma entre Nicolás V y Félix V a favor del primero. En compensación fue coronado emperador en Roma el 19-III-1452. Fue la última coronación imperial realizada en esta ciudad. El nuevo título no dio ni mayor vigor ni mayor prestigio a su política.

En el interior de Alemania continuaron las luchas entre nobles y ciudades, que se dirimieron en forma sangrienta en Alemania central (1450) y el Rin (1450-1463).

Todos los intentos de reforma del Reich fracasaron uno tras otro, en particular por la resistencia de las ciudades imperiales. Los únicos sistemas de gobierno fueron el régimen de Landsfrieden y la liga de Suabia, constituida en 1488. Pese a su mal gobierno, Federico III logró que los príncipes eligieran como sucesor suyo a su hijo Maximiliano en 1486.

La política exterior se caracterizó por muchos fracasos. Suiza alcanza la independencia efectiva (paz de Constanza, 1474), mientras que en Borgoña se constituye un poderoso principado. Felizmente, la muerte de Carlos el Temerario (1477) permitió establecer en aquel ducado la influencia de los Habsburgos, gracias al matrimonio de Maximiliano con María, heredera de su padre Carlos.

En cuanto a Bohemia y Hungría, Federico había sido nombrado tutor de Ladislao Póstumo a la muerte de su padre Alberto II, rey de Alemania, Bohemia y Hungría. Contra Federico III checos y magiares apoyaron a Ladislao Jagellón; pero al morir este en Varna, ante los turcos, designaron reyes nacionales: Podiebrad en Bohemia y Matías Corvino en Hungría (1458).

Estas elecciones fueron muy desfavorables para los intereses de Federico III, pues no solo perdió su influencia política en aquellos territorios, sino que aun se vio amenazado en los propios. Ni en la misma Austria pudo Federico III poner algún orden. Después de disputar algún tiempo los dominios de la Baja Austria a Segismundo y Alberto IV, duques de otras porciones austriacas, Federico logró anexionarla a sus territorios.

Pero en 1462 los nobles y burgueses de Viena se levantaron contra su gobierno y le sitiaron en el castillo ducal. En 1463 la muerte de Alberto VI inauguró una época de relativa paz, interrumpida en 1485 por la conquista de Viena y la Baja Austria por los húngaros.

En medio del desprecio general Federico III murió en Linz el 18-VIII-1493. Consigo llevaba al sepulcro el hundimiento de la Orden Teutónica en Polonia y el de la Hansa en el Báltico, los dos grandes instrumentos de la expansión germánica en el Este durante la Baja Edad Media.R.B.: VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, Tomo I, pág. 193.

Maximiliano I1493-1519

Biografía

Maximiliano I de Habsburgo, por Alberto Durero
Retrato del Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico Maximiliano I de Habsburgo, por Alberto Durero

Emperador Sacro Imperio, 1508-1519. Archiduque de Austria. Dinastía Habsburgo. Entre Federico III y Carlos V, entre el padre y el nieto, Maximiliano despliega sus brillantes cualidades físicas y morales, su musculatura, su intelecto, para remediar la crisis de la autoridad monárquica en Alemania y restablecer su hegemonía imperial en Europa.

Hijo de Federico III, el emperador de los infortunios y de Leonora de Portugal, nació Maximiliano en Wiener-Neustadt el 22-III-1459. El rumbo de su política quedó fijado desde su juventud, cuando su padre y Carlos de Borgoña concertaron su matrimonio con María Blanca, la heredera de los Países Bajos.

Pese a la oposición de Luis XI de Francia, quien ambicionaba la mano de la duquesa para su hijo Carlos, el casamiento tuvo lugar el 19-VIII-1477, poco después que el Temerario perdiera la vida ante los muros de Nancy. Por este simple hecho, Maximiliano se convertía en heredero de la política ducal de Borgoña y en rival implacable de Francia.

Esta hostilidad se tradujo inmediatamente en una guerra formal. Maximiliano triunfó en Guinegate (1479), pero tuvo que ceder ante Luis XI por la paz de Arrás (1483), motivada por las discrepancias interiores de Flandes. Un año antes había muerto María Blanca, y la posición de su esposo se había debilitado mucho. En 1488 fue hecho prisionero por los mercaderes de Brujas, que solo le devolvieron la libertad ante la amenaza de un ejército imperial que acudió en su ayuda.

La situación quedó restablecida cuando en 1493 Carlos VIII de Francia, deseoso de librarse de enemigos para sus empresas de Italia, restituyó el Franco Condado y el Artois a Maximiliano por el tratado de Senlís. Poco después, el 19-VIII-1493, sucedía en el trono de Alemania a su padre, quien había preparado su elección como rey de los romanos en 1486.

Seguro el Imperio por Occidente, Maximiliano intentó impedir la expansión de Francia en Italia. Así su nombre se halla vinculado al de las guerras que se desarrollaron en esta península entre 1494 y 1519. Recordemos que la llave de la hegemonía militar en Italia se hallaba en el Milanesado, y que los emperadores de Alemania de consideraban soberanos de este territorio.

Por otra parte, Maximiliano se casó (1494) en segundas nupcias con Blanca María Sforza, sobrina de Ludovico el Moro, duque de Milán. Estos detalles explican las repetidas intervenciones de Maximiliano en la política italiana y, además, su alianza con los Reyes Católicos de España, robustecida en 1497 con los enlaces del príncipe Juan y de la princesa Juana, hijos de estos monarcas, con sus propios hijos, Margarita y Felipe el Hermoso, respectivamente.

Maximiliano participó en la Liga de Venecia de 1494, dirigida contra Carlos VIII de Francia; en la liga de Cambrai de 1508, esta lanzada contra Venecia; en la Liga Santa de 1511, de nuevo contra Francia; y, por último, en la liga de Malinas de 1513, también contra Francia.

En Italia, España se hizo próspera; pero Maximiliano solo recogió reveses y derrotas. En 1509 perdió todo su crédito militar en el asedio a Verona; en 1515 el desastre de Marignano libró el Milanesado a Francisco I de Francia. La obra de Maximiliano en Italia había terminado en un lamentable fracaso.

Poco más feliz fue el resultado de su política danubiana, que tendía a la restauración de la monarquía de los Austrias en Hungría. Después de la muerte de Matías Corvino en 1490, Maximiliano había penetrado en Hungría en son de guerra y conquistado Alba Real (1491).

Pero tuvo que resignarse y aceptar la elección de Ladislao Jagellón por los húngaros. Desde entonces procuró anudar lazos dinásticos con el monarca de Bohemia y Hungría, lo que logró en 1515, a base del enlace de Ana, heredera de Jagellón, con uno de sus nietos (en 1521, Fernando casó con ella).

En el interior del Reich, Maximiliano procuró poner freno a la anarquía dimanante del reinado de Federico III. En una serie de Dietas, desde la de Worms de 1495 a la de Colonia de 1512, se arbitraron muchas disposiciones para equilibrar los deseos del poder imperial y las ambiciones de los principales electores: se instituyó un tribunal imperial, una Junta del Rech Reichsregiment, un impuesto general y una división administrativa en círculos. Pero ninguna de estas reformas fue suficiente para impedir el declive del poder central en Alemania.

Maximiliano murió el 12-I-1519 en Wels, mientras preparaba la elección de su nieto Carlos a la corona de Alemania. Su fortuna había sido precaria; pero, en cambio, había establecido de modo firme las bases del poder de los Austrias en Europa durante dos siglos.R.B.: VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, Tomo I, pág. 194.

Fernando I1556-1564

Biografía

Hans Bocksberger der Aeltere
Fernando I de Habsburgo por Hans Bocksberger el Viejo

Emperador Sacro Imperio, 1558-1564. Rey de romanos, 1531. Archiduque de Austria. Rey de Bohemia y de Hungría. Dinastía Habsburgo. Hijo de Felipe el Hermoso y de Juana I la Loca y hermano por tanto de Carlos V, nació en Alcalá de Henares el 10-III-1503 y murió en Viena el 25-VII-1564.

Huérfano de padres a los tres años, fue educado al lado de su abuelo Fernando V el Católico, que le envió a los Países Bajos, recibiendo allí las lecciones de Erasmo. Muerto su abuelo paterno, el emperador Maximiliano (1519), le sucedió Carlos V, pero este cedió a su hermano el archiducado de Austria, la Estiria, la Carniola, el Tirol y el landgraviato de la Alta Alsacia, y luego el ducado de Wurtemberg.

En 1521 casó con Ana, hermana del rey de Hungría Luis II y muerto este en la batalla de Mohacs (1526), Fernando I reclamó la sucesión en nombre de su esposa, siendo aceptado sin dificultad por los Estados de Bohemia, pero no así en Hungría, donde le partido aristocrático había elegido a Juan Zapolya (octubre de 1526).

Se acudió a las armas, pero durante mucho tiempo estas fueron desfavorables a Fernando I, mientras que Juan, gracias al apoyo del sultán Soleimán, se sostenía en el trono. Como por la fuerza no podía obtener nada, creyó que la diplomacia le haría conseguir su objetivo, pero no fue así, a pesar de los ofrecimientos que hizo a Soleimán.

Este no solo los rechazó todos, sino que en octubre de 1529 puso sitio a Viena. Después de cuatro años de guerra sin cuartel, se firmó la paz, por la cual Fernando I conservaba las ciudades húngaras que aún tenía en su poder. El tratado de Grosswardein (1538), ratificó el primero, y ambos príncipes continuaron titulándose reyes de Hungría. Sin embargo, siguió la guerra, aunque con menos intensidad, hasta que a la muerte de Juan (1540) se reanudaron las hostilidades.

Los partidarios de Juan eligieron rey al hijo del difunto, Juan Segismundo, niño de corta edad. Soleimán apoyó al niño como había apoyado al padre, y el reino de Hungría pasó de hecho a depender de los musulmanes.

En 1543, los alemanes fueron arrojados de las últimas posiciones de Hungría y la Dieta de Espira votó los subsidios necesarios para proseguir la guerra. La paz de Crespy, concertada entre Carlos V y Francisco I, permitió a aquél prestar a su hermano auxilios más eficaces que hasta entonces, y en 1545 se firmó una tregua, quedando obligado Fernando I a pagar un tributo anual al sultán.

En 1551 se negoció un nuevo convenio, mediante el cual Fernando I se haría coronar en Clausenburgo por los Estados, mientras que Isabel, madre de Juan Segismundo, debía ser indemnizada con los principados silesianos a cambio de su abdicación en Transilvania.

Soleimán se opuso a estas negociaciones, que atacaban su influencia, y se dispuso a apoderarse de Lippa, donde Isabel tenía su corte; Fernando I multiplicaba las embajadas y los donativos sin conseguir nada práctico, y al morir, casi toda Hungría estaba bajo el dominio de su rival Juan Segismundo. No fueron menores las dificultades con que hubo de luchar en Bohemia, pero fue allí más afortunado y pudo preparar la incorporación del reino a la monarquía austriaca.

En la política general de Alemania, fue un abnegado servidor de su hermano. Ya en la Asamblea de Ratisbona se declaró contra la Reforma y la proscribió en sus Estados hereditarios. No obstante, procuró también restringir el poder secular de los príncipes eclesiásticos, haciendo, al efecto, amplias concesiones a los campesinos.

En esto no hacía más que seguir los deseos de Carlos V, quien, demasiado ocupado en las empresas guerreras y diplomáticas y, sobre todo, en la guerra contra Francisco I, no podía prestar a los asuntos de Alemania toda la atención debida.

El 3 de enero de 1531 fue elegido rey de romanos y ocho días después, coronado en Aquisgrán, pero los protestantes y aun Baviera se negaron a aceptar esta elección, puesto que implicaba reconocer dos soberanos, el rey y el emperador.

Entre tanto Fernando I perdió Wurtemberg y fueron nulos sus esfuerzos para recuperarlo. Gracias a la intervención de landgrave de Hesse, Ulrico, el titular de Wurtemberg consintió en reconocer la soberanía de Fernando I, sin renunciar a su título, y en los años sucesivos los confederados de Schmalkalden, el duque de Sajonia y los duques de Baviera acomodaron su política a la de Austria.

Cuando Carlos V, libre de otros cuidados, pudo dedicar mayor atención a los asuntos del Imperio, su hermano volvió a desempeñar un papel secundario, y en poco tiempo fueron dominadas todas las rebeldías.

Sin embargo, Fernando I había logrado captarse grandes simpatías, de modo que al anunciar Carlos V su propósito de abdicar el cetro imperial que hasta entonces le había dado un poder sin igual en el mundo, a nadie extrañó que designase a su hermano para sucederle en Alemania, siendo proclamado emperador el 1-III-1558.

Fernando I, en sus últimos años, fue un príncipe tolerante, piadoso, recto y pacífico, haciéndose amar por igual de todos sus súbditos, a pesar de las hondas diferencias religiosas que le separaban de muchos de ellos. Por esta razón tuvo la habilidad de reunir a su alrededor a numeroso pueblos muy opuestos entre sí y fue le fundador del Imperio austriaco, que tantos años le sobrevivió. le sucedió su hijo Maximiliano.R.B.: VARIOS AUTORES, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Ed. Espasa-Calpe, 1991, tomo 23 págs. 843-844.

Maximiliano II1564-1576

Biografía

Maximiliano II según Nicolas Neufchâtel
Maximiliano II según Nicolas Neufchâtel

Emperador Sacro Imperio, 1564-1576. Archiduque de Austria. Rey de Bohemia y de Hungría. Dinastía Habsburgo. Maximiliano, hijo primogénito de Fernando I y de Ana Jagellón, nació en Viena el 31-VII-1527. Desde su juventud, y quizá por la influencia de su maestro Wolfgang Schiefer, demostró inclinaciones hacia el protestantismo. En 1544 entró al servicio de su tío Carlos, junto al cual participó en la guerra de la Schmalkalden (1546) y en la dieta de Augsburgo de 1547-1548.

En esta fecha pasó a España, de cuyo país ejerció la regencia por la ausencia del príncipe Felipe, reclamado por su padre en Alemania (1548-1550). Su conducta con la corte española y con su tío y primo no influyeron en su formación: siempre se sintió alemán y muy poco ortodoxo a la española. En 1552 se estableció definitivamente en Viena, donde intervino en las negociaciones para el reparto de las posesiones de Carlos Quinto.

En esta época se mostró muy favorable a los príncipes protestantes; pero este hecho puede explicarse por simples necesidades políticas. Oficialmente se declaró católico, condición indispensable para ceñirse la corona imperial. Obtenida esta seguridad, fue coronado rey de Bohemia el 20-IX-1562, elegido rey de romanos el 30 de noviembre siguiente y proclamado rey de Hungría el 8-IX-1563.

La muerte de su padre el 25-VI-1564 le dio la corona del Reich, los estados de Bohemia y Hungría y las dos Austrias propias, prescindiendo del Tirol, la Corintia, Estiria y Carnolia que fueron concedidos a sus dos hermanos.

Su advenimiento fue saludado con gran júbilo por los protestantes, los cuales, sin embargo, no hallaron satisfechas sus esperanzas en la dieta de Augsburgo de 1566. El emperador logró que se votara un fuerte subsidio para emprender la guerra contra Turquía; pero las operaciones militares terminaron con la paz de Adrianópolis (1568), bastante humillante para Austria —pues se comprometía a pagar un tributo anual a Constantinopla— a pesar de asegurarle la paz en sus fronteras. Maximiliano II fue fiel a esta paz y se negó a participar en la gran cruzada católica que obtuvo la resonante victoria de Lepanto.

En sus estados practicó una política religiosa ambigua, que le valió el calificativo del luterano por los católicos y d ecatólico por los luteranos. No aplicó las decisiones del Concilio tridentino y el 14-I-1571 concedió plena libertad de cultos a los nobles y caballeros de las dos Austrias, inferior y superior.

Pero por otra parte, mantuvo la reserva eclesiástica de Augsburgo, lo que quitaba a los señores el incentivo de apropiarse los bienes de la Iglesia. Asimismo, mientras criticaba la política de Felipe II en los Países Bajos, se negaba a que los príncipes alemanes pudieran auxiliar a los flamencos (dieta de Spira de 1570).

Su política exterior fue también muy vacilante. Fracasó al intentar restablecer la influencia de Austria en el voivodado de Transilvania y en ele reino de Polonia. Murió en Ratisbona, el 12-X-1576. Se dice que rehusó los últimos sacramentos de la Iglesia.R.B.: VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, Tomo II, págs. 24-25.

Rodolfo II1576-1612

Biografía

Retrato de Rodolfo II de Habsburgo
Retrato de Rodolfo II de Habsburgo, por Joseph Heintz el Viejo (1594).

Emperador Sacro Imperio, 1576-1612. Archiduque de Austria. Rey de Bohemia y de Hungría. Dinastía Habsburgo. Hijo de Maximiliano II y de María de Austria, hija de Carlos V, n. en Viena el 18-VII-1552 y m. en Praga el 20-I-1612. Se educó en España, en la corte de su abuelo, quien le dio los mejores maestros y llegó a hacer de él un hombre culto e ingenioso; pero la timidez de su carácter y su pereza contrarrestaron aquellas felices disposiciones, y Rodolfo no mostró nunca ninguna cualidad de energía ni voluntad.

Proclamado rey de Hungría y de Bohemia en 1575, al año siguiente sucedió a su padre en el trono imperial; pero hasta 1582 no reunió la Dieta, a la cual había de dar cuenta de sus decisiones. Desde el primer momento, la cuestión religiosa se presentó amenazadora a consecuencia de las luchas entre católicos y protestantes, y en los sucesivo no le dejaron en paz hasta su muerte.

Su debilidad de carácter se iba acentuando con el tiempo, lo que aprovechaban sus favoritos para hacer las cosas a su antojo. Incluso llegó a abandonar la presidencia de la Dieta a su hermano Matías, que había de sucederle después en el trono.

Fuese por temperamento, fuese por indolencia, Rodolfo II se inclinaba a los católicos, pero con tan poca habilidad, que, sin contentar a los que favorecía, exasperó a los protestantes con sus persecuciones e informalidades. En Bohemia, Moravia, Austria y Hungría estallaban frecuentes disturbios, y la autoridad de Rodolfo II era puramente nominal.

El mismo había ido dejando la administración de sus Estados en manos de sus hermanos, y aun en vida suya se reunieron los principales individuos de la familia para dejar a salvo el prestigio de la casa Habsburgo, tan quebrantado por la indolencia de Rodolfo II, y acordaron designarle por sucesor a Matías, al cual Rodolfo II se vio obligado a otorgar plenos poderes como administrador, firmándose como consecuencia de ello, una tregua de veinte años con los turcos y la paz con Hungría.

Rodolfo II se sintió humillado, se negaba a reconocer la autoridad de su hermano, no obstante las seguridades de sus hermanos y primos de que todo se hacía para asegurar la sucesión en la misma familia; además, tampoco quiso ratificar la paz con Hungría, a la que declaró la guerra al ser elegido príncipe Racoczy.

La situación se hizo insostenible, y todos, católicos y protestantes, incluso el mismo Matías, se unieron contra el emperador, que una vez más tuvo que ceder y se vio obligado a conceder a Bohemia la libertad religiosa y política, y cedió a su hermano la corona de Hungría, Austria y Moravia y la sucesión de Bohemia.

Sin embargo, no renunció aún sus proyectos entre los cuales el principal era hacer heredar a su sobrino Leopoldo, segundo hijo de Carlos de Estiria, y al efecto le dio la posesión del ducado de Julitch, queriendo constituir así una base territorial. Leopoldo reunió un ejército, con el cual atacó Passau y luego Praga, por lo que los bohemios, exasperados, llamaron a Matías, y Rodolfo II abdicó en su hermano, que fue coronado como rey de Bohemia el 23-V-1611.

El emperador murió poco después, cuando acariciaba aún el plan de recuperar sus Estados. Debido a la timidez y debilidad de su carácter, que le hacía rehuir toda intervención en la política, Rodolfo II se dejó gobernar desde el principio por sus favoritos, que explotaron sus temores pueriles y su prodigalidad, pudiéndose afirmar que casi no tuvo parte en los sucesos ocurridos durante su reinado.

Por lo demás, como hemos dicho, era hombre culto y amante de las ciencias y de las artes. Llamó a su corte a los astrónomos Tico-Brahe y Kepler y a muchos artistas y literatos; reunió magníficas colecciones y una biblioteca y construyó hermosos jardines.R.B.: VARIOS AUTORES, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Ed. Espasa-Calpe, 1991, tomo 51 págs. 1230-1231.

Matías I1612-1619

Biografía

Retrato de Matías I
Retrato de Matías I de Habsburgo, por Hans von Aachen (1625).

Emperador Sacro Imperio, 1612-1619. Archiduque de Austria. Rey de Bohemia y de Hungría. Dinastía Habsburgo. Hijo tercero del emperador Maximiliano II y de María de España, n. en Viena en 24-II-1557 y m. en 20-III-1619. Fue educado por el docto diplomático Busbecq. Alejado por su hermano Rodolfo II de los negocios públicos, fue llamado contra la voluntad de este por algunos magnates neerlandeses para ocupar el gobierno superior de los Países Bajos, y entró en Bruselas en Enero de 1578, pero tan limitadas sus facultades, que no tardó en dimitir su cargo (1581), volviendo a Alemania, donde por deseo de Rodolfo, vivió en Linz.

En 1593 recibió el gobierno de Austria como sucesor del archiduque Ernesto. En su nuevo cargo tuvo por influyente consejero a Khlesl, nombrado en 1602 arzobispo de Viena, quien le impulsó a destruir el protestantismo. A causa de la incapacidad de Rodolfo para el gobierno, en 25-IV-1606 Matías fue declarado formalmente jefe de la casa de Austria por los demás miembros de esta.

Por la paz de Viena de 23 de junio del propio año terminó una insurrección de Hungría, dirigida por el magnate Esteban de Bocskay, y con el consentimiento de los Estados de Hungría y de Austria, en los cuales predominaban los protestantes, obligó al emperador, cuando este entró en Bohemia con un ejército, a entregar por el tratado de Lieben (25-VI-1608), Moravia, Hungría y Austria, y asegurarle la sucesión en Bohemia.

No obstante, cuando Matías volvió a Austria, le rehusaron los mismos Estados su homenaje, mientras no accediese a sus peticiones de libre ejercicio de su religión, y se armaron al ver que se inclinaba a tomar disposiciones violentas.

La Resolución de 19-III-1609 satisfizo las peticiones de los Estados, mas como el emperador, siguiendo los deseos del partido español, enviara a Bohemia al archiduque Leopoldo, los bohemios llamaron a Matías, y este, después de destrozar las tropas imperiales, entró en medio del júbilo general en Praga, donde fue coronado en 23-V-1611, y en 11-VIII Rodolfo tuvo que cederle, a cambio de una pensión anual, Bohemia, Silesia y Lausitz.

Muerto Rodolfo en 20-I-1612, fue elegido Matías emperador de Alemania. En el Imperio se encontraban entonces frente a frente en actitud amenazadora los dos partidos religiosos, y cuando Matías, el 3-IV-1617, quiso suprimir así la Unión como la Liga, ninguno de ambos bandos respetó su decisión.

Con los turcos que le habían atacado hubo de concluir la paz por encontrarse sin medios para la guerra. Se sintió enfermo, consintió que el católico archiduque Fernando, que después fue emperador Fernando II, fuera coronado rey de Bohemia (1617) y de Hungría (1618), y aunque prometió no intervenir en el gobierno durante la vida del emperador, se notó, no obstante, su influencia en los asuntos eclesiásticos.

Los de la Unión lograron en 1618 que Fernando fuera elegido rey de romanos, y poco después, en 28-V-1618, estallaron en Bohemia los disturbios que fueron el preludio de la guerra de los Treinta años. Matías no pudo ya reprimir tales desórdenes. Estaba casado desde 1611 con Ana, hija de su tío el archiduque Fernando, pero no tuvo hijos.R.B.: VARIOS AUTORES, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Ed. Espasa-Calpe, 1991, tomo 33 pág. 977.

Fernando II1619-1637

Biografía

Joseph Heintz d. Ä.
Fernando II por Joseph Heintz the Elder

Emperador Sacro Imperio, 1619-1637. Archiduque de Austria. Rey de Bohemia y de Hungría. Dinastía Habsburgo. Hijo del archiduque Carlos de Estiria, n. en Graz en 9-VII-1578 y m. en Viena en 15-II-1637. En 1596 sucedió a su padre en el gobierno de Estiria, Carintia y Carniola, anulando inmediatamente las disposiciones que en favor de la tolerancia religiosa había dictado aquél.

En abril de 1605 formó con sus primos, Matías, Maximiliano y Maximiliano Ernesto la llamada Liga de los archiduques contra el emperador Rodolfo II, y cuyo objeto era defender los intereses de la casa de Habsburgo.

Entró también en la Liga católica formada por el duque de Baviera, y cuando Matías subió al trono imperial, no teniendo hijos, y de acuerdo con el archiduque Maximiliano, que tampoco los tenía, designó como sucesor suyo a Fernando II.

En 1617 recibió la corona de Bohemia y al año siguiente fue proclamado rey de Hungría. Su primer cuidado en Bohemia fue restablecer el catolicismo, persiguiendo escarnecidamente a los protestantes, lo que produjo una sublevación.

Las hostilidades comenzaron en Agosto de 1618 y cuando Fernando II se disponía a hacerse elegir emperador, el conde de Thurn, que al frente de un ejército había conquistado la Moravia, comenzaba el sitio de Viena, pero hubo de batirse en retirada ante la enérgica actitud de Fernando II y las ventajas obtenidas por los católicos en Bohemia, donde, sin embargo, había sido destituido, nombrándose en su lugar al conde palatino Federico V. Ocurría esto el 26-VIII-1619, dos días antes de la elección de Fernando II.

En Hungría las cosas iban aún peor, Bethlen Gabor se había apoderado de Kaschan y de Presburgo y al año siguiente (1620) consiguió hacerse coronar rey con el apoyo de los protestantes. A principios de 1621 Federico V fue expulsado de Bohemia, comenzando entonces una reacción violentísima contra los luteranos que, finalmente, habían de ser expulsados en 1627.

Por la paz de Nicolsburg, Gabor renunció a la corona de Hungría (1621) y el emperador afirmó aún su triunfo en el Congreso de príncipes celebrado en Ratisbona, transmitiendo el voto electoral del Palatinado a Baviera, con lo que los católicos tenían mayoría en la Dieta.

Para oponerse a esta preponderancia se formó una coalición entre Inglaterra, Holanda y Dinamarca (XII-1625), acto que puede decirse fue el origen de la guerra de los Treinta años, por más que esta había comenzado ya en 1618.

El emperador organizó rápidamente un ejército cuyos principales mandos dio a Wallenstein y a Tilly, siendo los primeros choque favorables a las armas imperiales. El primero derrotó a Mansfeld en Dessau y el segundo al rey Cristián en Dinamarca (1626). En 1627 Wallenstein sometió la Silesia, ocupó Branderburgo e invadió el Mackelemburgo.

Los dinamarqueses perdieron la Jutlandia y a fines de 1627 los imperiales eran ya dueños de la Alemania del Norte. En recompensa de los servicios prestados, Wallenstein recibió el Mackelemburgo en concepto de feudo hereditario, lo que vulneraba la constitución imperial, puesto que el derecho de elección correspondía en todo caso a los príncipes y no al emperador.

Poco después terminó la guerra con Dinamarca por un tratado mediante el cual dicha nación recuperaba los Estados continentales, comprometiéndose en cambio, a abstenerse de toda intervención en los asuntos de Alemania.

Fernando II creyó llegado el momento de adoptar las disposiciones conducentes a asegurar la supremacía de los católicos. Desde el tratado de Passau el clero alemán estaba dividido, a causa de la retención de los bienes eclesiásticos por los protestantes.

El edicto llamado de restitución (6-III-1629) declaró que los católicos podían reclamar los conventos y los bienes eclesiásticos que poseían en la época del convenio de Passau, y quitó gran número de prerrogativas a los protestantes, recrudeciéndose así la guerra, que tomó un marcado carácter de lucha religiosa.

Sin embargo, los mismos príncipes católicos no estaban muy tranquilos ante el creciente aumento del poder personal del emperador y del predominio del general Wallenstein. El edicto de restitución tuvo que imponerse por la fuerza de las armas; esto acrecentó la influencia de la Liga católica, que era opuesta a los planes ambiciosos de Wallenstein, y el emperador, puesto en la disyuntiva de elegir entre sus aliados y el general, optó por los primeros y nombró generalísimo de sus tropas a Tilly, al que patrocinaba la Liga.

Mientras tanto , los protestantes alemanes se habían entendido con Suecia, y Wallenstein, despechado, había entrado al servicio de esta nación, apoderándose de Pomerania, Mackelenburgo y de una parte de Silesia y consiguiendo la alianza de Branderburgo y de Sajonia.

El ejército de Tilly fue destruido en Breitenfeld (17-IX-1631) y Fernando II, aterrado, se dirigió a Wallenstein, quien al principio se negó a toda inteligencia, pero acabó por acceder a las instancias del emperador, que le concedió poderes extraordinarios.

A los tres meses (Abril de 1632) Wallenstein había reorganizado ya el ejército; la situación entonces era sumamente crítica para los imperiales. Gustavo Adolfo de Suecia, después de una campaña triunfal, había penetrado en Baviera, derrotando a las tropas austriacas llegadas de Brisgovia y de Alsacia, pero la inactividad de los sajones en Baviera dio tiempo a Wallenstein para reunir su ejército y en un mes logró alejarlos del reino.

Gracias al auxilio de los franceses, los suecos consiguieron mantenerse en algunas de las posiciones conquistadas y aun iniciar una ofensiva en la que Gustavo Adolfo halló la muerte (16-XI-1632). El canciller sueco Oxentierna formó una Liga en la que entraron Franconia, Suabia y las ciudades del Alto y Bajo Rhin, al mismo tiempo que Francia hacía más eficaz su concurso, si bien exigiendo garantías para la religión católica.

Wallenstein era solicitado por los enemigos del emperador, que incluso le ofrecían la corona de Bohemia si se avenía a aliarse con ellos. Wallenstein, sin atreverse a romper abiertamente con el emperador, entabla negociaciones en contra de su deseo, por lo que la ruptura parecía inevitable. Fernando II consiguió atraerse a los principales lugartenientes de Wallenstein, que murió asesinado el 25-II-1634.

El mando del ejército de Bohemia se dio al hijo del emperador, rey de Bohemia y de Hungría, que tuvo la suerte de derrotar a los suecos. Francia, en cambio, se apoderó de Alsacia (Octubre de 1634), que un tratado con Suecia celebrado en París (1-XI-1634) le cedió.

En 1635 el emperador firmó la paz con Sajonia, y con la esperanza de que seguirían el mismo camino el resto de los Estados protestantes, en el tratado se consignaron una serie de cláusulas que equivalían a la derogación del edicto de restitución.

La guerra seguía, mientras tanto, con la ventaja en la frontera para los austriacos, pero sin que se diese una acción decisiva por ninguno de los dos grupos beligerantes. Fernando II, comprendiendo que su fin se aproximaba, hizo elegir rey de romanos a su hijo, del mismo nombre, muriendo sin haber visto terminada la guerra.

Cualesquiera que fueses sus cualidades y defectos, exagerados unas y otros por escritores parciales, es lo cierto que Fernando II preparó el porvenir de Austria, separándola del Imperio alemán y constituyéndola en un gran Estado homogéneo.R.B.: VARIOS AUTORES, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Ed. Espasa-Calpe, 1991, tomo 23 págs. 844-845.

Fernando III1637-1657

Biografía

Fernando III por Jan van den Hoecke
Fernando III por Jan van den Hoecke

Emperador Sacro Imperio, 1637-1657. Archiduque de Austria. Rey de Bohemia y de Hungría. Dinastía Habsburgo. Hijo de Fernando II, n. en Graz el 13-VII-1608 y m. el 2-IV-1657. En vida de su padre ciñó las coronas de Bohemia y de Hungría y a él se debió la gran victoria de Nördlingen (1634). Al suceder a su padre como emperador (1637), dio nuevo impulso a la guerra y obligó a los suecos a evacuar Sajonia, pero a partir de 1638 la lucha no fue ya tan favorable, máxime después de la renovación de la alianza francosueca.

Después de una serie de derrotas, se iniciaron una serie de negociaciones, que fracasaron todas, se reanudaron las hostilidades con más ardor que nunca (1642) y las armas imperiales continuaron retrocediendo.

El general sueco Torstensson, se apoderó de Silesia y de varias plazas de Moravia, conquistando luego Sajonia. En 1645 un ejército austriaco fue destrozado por el mismo general en Gankowitz, al mismo tiempo que Rakoczy penetraba por el E.

La dimisión de Torstensson precipitó el fin de la guerra, que continuó, no obstante, desfavorable para los imperiales, que se vieron arrebatar numerosas plazas por los franceses. Para colmo de males, el duque de Baviera, aliado de los austriacos, firmó la paz separadamente y poco después se concluía la paz general (tratado de Westfalia).

En Hungría hubo de luchar, casi desde su advenimiento, con Rakoczy y luego con el hijo de este, pero finalmente logró afianzar su corona y en 1655 hizo elegir a su hijo Leopoldo.

Fernando III continuó la política religiosa de su padre, aunque sin llegar a la violencia, debido a que sus decisiones eran acogidas con docilidad. Personalmente, fue un monarca piadoso, patriota y muy amante de las artes, sobre todo de la música, que él mismo cultivó con acierto.

Wolgang Ebner, organista de la corte, publicó muchas composiciones de este monarca (Praga, 1648), reproducidas en Algem. Musik. Zeitung (Leipzig, 1826). G. Adler editó una selección de las mismas, junto con otras de Leopoldo I y de José I (1892).R.B.: VARIOS AUTORES, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Ed. Espasa-Calpe, 1991, tomo 23 págs. 845-846.

Leopoldo I1657-1705

Biografía

Leopoldo I por Benjamin von Block
Leopoldo I por Benjamin von Block

Emperador Sacro Imperio, 1657-1705. Archiduque de Austria. Rey de Bohemia y de Hungría. Dinastía Habsburgo. Segundo hijo de Fernando III y de María Ana de España (1640-1705). En 1655 obtuvo la corona de Hungría, en 1658 la de Bohemia, y por último ciñó la corona imperial a la muerte de su hermano mayor. Parece que sus padres le habían destinado al sacerdocio, y, educado por los jesuitas, especialmente por el padre Neidhart, se mostró siempre con ellos muy afectuoso, y dotado de escasas energías, confió a aquellos una parte importante de la administración de los negocios públicos.

Una guerra contra Suecia, algunas turbulencias en Hungría, la invasión de los turcos, que después de algunas victorias fueron derrotados en San Gotardo, y una tregua de veinte años con estos últimos, fueron los sucesos notables de los primeros años de su reinado. Se vio luego obligado a sostener contra Luis XIV de Francia una guerra desastrosa que terminó en la paz de Nimega, teniendo después que firmar con el mismo una tregua de veinte años en Ratisbona.

Entró en la célebre liga de Augsburgo, a la que siguió una nueva lucha encarnizada, concluida por los tratados de Ryswyck. Tomó parte en la Guerra de Sucesión de España, cuya corona reclamaba para su segundo hijo Carlos, contando con el apoyo del Imperio de Prusia, de Inglaterra y de Holanda.

Durante las guerras de Francia, los turcos llegaron a sitiar Viena, que Juan Sobieski libró. Finalmente, tras de algunos importantes sucesos interiores, sobrevino una nueva guerra con los turcos, señalada por la victoria del príncipe Eugenio en Zenta y terminada en Carlowitz por un tratado.

Una enfermedad de pecho puso término a la vida del soberano. Fue este monarca de aspecto enfermizo; su rostro se hallaba, además, desfigurado por un grueso labio inferior que le colgaba algo. Dotado de muchas virtudes y muy instruido y aficionado al estudio, protegió las letras y las ciencias, debiéndosele la fundación de las universidades de Insbruck y de Breslau.

Estuvo casado tres veces: la primera con la infanta española Margarita, que supo imponer en el palacio la etiqueta de su país. Su segundo matrimonio los contrajo con la princesa del Tirol Claudia Felicitas, quien le llevó en dote dicha provincia; y en el tercero tomó por esposa a Eleonora Magdalena del Palatinado-Neuburgo, que fue madre de los emperadores José I y Carlos VI.R.B.: VARIOS AUTORES, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Ed. Espasa-Calpe, 1991, tomo 30 pág. 47.

Jose I1705-1711

Biografía

José I Emperador del Sacro Imperio Romano.
José I Emperador del Sacro Imperio Romano.

Emperador Sacro Imperio, 1705-1711. Archiduque de Austria. Rey de Bohemia y de Hungría. Dinastía Habsburgo. Hijo de Leopoldo I y de su esposa Leonor de Neoburg, n. en 26-VII-1678 y m. en Viena en 17-IV-1711. En 1687 fue coronado rey de Hungría, y en 1699 contrajo matrimonio con la princesa Guillermina Amalia de Brunswick, que se convirtió al catolicismo. Las dos hijas que nacieron de esta unión fueron designadas en 1703 como herederas de los Habsburgo para el caso de que se extinguiesen los sucesores masculinos.

Desde el principio de la Guerra de sucesión de España fue ardiente partidario del archiduque Carlos de Austria, y tomó personalmente parte en el sitio de Landau. En 1705 sucedió a su padre como emperador y dio nuevo impulso a la guerra contra Francia, sobre la cual, hasta el fin de su reinado, conservó la superioridad.

Al mismo tiempo concibió el proyecto de anexionarse Baviera, no llevado a cabo su plan a causa de la oposición que encontró en todos los príncipes alemanes, que ni siquiera quisieron ceder que se les indemnizaría con la posesión de los Países Bajos.

En 1706 comenzó la tirantez de sus relaciones con el papa Clemente XI, afecto a Francia, que culminó en los años siguientes, acabando el papa por ceder a las amenazas de José I (1709). No fue tan afortunado en los asuntos interiores del país.

Al encargarse del gobierno halló a Hungría en plena sublevación y a Silesia muy agitada por la cuestión religiosa. Para los descontentos y oprimidos protestantes de Silesia obtuvo Carlos XII (1706) de José I, en la paz de Altranstaedt, una serie de concesiones.

En Hungría, donde Francisco Rakoczy, ayudado por Francia, defendía los antiguos derechos del país contra las reformas constitucionales, se vio obligado José I a consentir en unas negociaciones que no terminaron hasta después de su muerte con el tratado de paz de Szathmar (1711).

José I murió en unas circunstancias en que Francia estaba completamente quebrantada a causa de las victorias de las potencias aliadas en la guerra de Sucesión de España, y Luis XIV se había declarado ya dispuesto a aceptar las humillantes condiciones de paz propuestas por aquellas.

Pero como el cetro de Austria recayó en el pretendiente a la corona de España, Carlos VI, el único Habsburgo que quedaba de la línea masculina de esta casa, la inesperada muerte de José I (cuyos grandiosos planes económicos, políticos y artísticos quedaron irrealizados) tuvo por consecuencia un cambio radical de la situación política.

José I se distinguió por sus aficiones musicales y aun compuso algunas obras que se publicaron junto con las del emperador Fernando III y Leopoldo I por G. Adler (Viena, 1892-93).R.B.: VARIOS AUTORES, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Ed. Espasa-Calpe, 1991, tomo 28 pág. 2911-2912.

Carlos VI1711-1740

Biografía

Carlos VI atribuido a Martin van Meytens
Carlos VI atribuido a Martin van Meytens.

Emperador Sacro Imperio, 1711-1740. Archiduque de Austria. Rey de Bohemia y de Hungría. Rey de Cerdeña. Nápoles y Sicilia. Pretendiente a la corona de España (Carlos III). Último emperador de la dinastía de los Habsburgos, nació en Viena en 1-X-1685 y murió en la misma ciudad en 20-X-1740. Era hijo segundo del emperador Leopoldo I y de Leonor de Neuburg, correspondiendo por tanto el trono a su hermano mayor José I, por lo que Leopoldo, deseando que Carlos reinase también, quiso reivindicar en su segundo hijo los derechos de la casa de Habsburgo a la corona de España, haciendo que renunciase previamente a ellos su primogénito, a fin de no reunir España y Alemania bajo un mismo cetro, lo que hubiera despertado el recelo de las demás naciones.

A pesar de que por el testamento de Carlos II quedaba completamente descartado, el príncipe alemán fue proclamado rey de España con el nombre de Carlos III, casi al mismo tiempo que Felipe V, dirigiéndose después a Inglaterra, con cuya potencia contaba, así como con Portugal y Holanda, para que apoyasen sus pretensiones.

De Inglaterra salió para Lisboa con 12.000 hombres de tropas anglo-holandesas, desembarcando en 12-III-1704 en la capital portuguesa. Desde Portugal pasó a Cataluña, donde contaba con numerosos partidarios, que le auxiliaron eficazmente y le permitieron apoderarse de Barcelona, Valencia, Tarragona, Tortosa, Gerona, Lérida y otras ciudades, siendo poco después reconocido en casi todo el antiguo reino de Aragón.

Sitiado en 1706 en Barcelona resistió valientemente y con el auxilio de una escuadra inglesa hizo que sus enemigos levantasen el sitio. En 1710 recibió refuerzos y decidió tomar la ofensiva, apoderándose de Zaragoza mientras sus aliados se dirigían a Madrid a pesar de la hostilidad del pueblo que en todos los dominios de Castilla simpatizaba con Felipe V, circunstancia que, unida a la superioridad del ejército francés, les hizo experimentar algunos fracasos, perdiendo Zaragoza y Valencia.

Entonces fue enviado e España el mariscal austriaco Stahremberg, y con su auxilio pudo Carlos recuperar Zaragoza y derrotar a los partidarios de Felipe en Almenara. Animado con estas victorias Carlos quiso ir personalmente a Madrid, y se hallaba ya en la capital cuando recibió la noticia de que el general inglés Stanhope se había visto obligado a capitular en Brihuega por Vendome y de que Stahremberg había sido derrotado en Villaviciosa.

Zaragoza cayó nuevamente en poder de los franceses y lo mismo Gerona, con lo que Carlos quedó en situación muy crítica, relegado a sostenerse solo en el extremo NE. de la Península, entre los catalanes que le permanecían fieles.

Isabel Cristina de Brunswick-Wolfenbüttel
Isabel Cristina de Brunswick-Wolfenbüttel, esposa y regente.

En 1711 falleció sin sucesión masculina su hermano José I, pasando la corona de Austria a Carlos que marchó para tomar posesión de ella, pero sin renunciar a sus pretensiones sobre España, ya que dejó como regente a su esposa Isabel de Brunswick-Luneburg (con quien había casado en 1708).

Proclamado emperador con el nombre de Carlos VI fue coronado en Francfort, y al año siguiente en Presburgo asumió el título de rey de Hungría.

Entretanto las potencias alarmadas de la formación de un poder que hubiera renovado el de Carlos V a conseguir el nuevo soberano sus ambiciosos propósitos, le abandonaron cada vez más mientras que los Estados del Imperio le sostenían con tibieza.

En 1713 ajustaron Inglaterra y Holanda la paz de Utrecht que reconoció el dominio de los Borbones en España. Carlos quiso continuar la guerra con Francia, pero siendo inútiles sus esfuerzos firmó el tratado de paz de Rastadt en 1714, que le aseguraba el dominio sobre los países Bajos, Milán, Nápoles y Cerdeña, que luego trocó por Sicilia.

Su reinado comenzó felizmente con las victorias del príncipe Eugenio sobre los turcos en Peterwardein y Belgrado que llevaron a la paz de Passarowitz en 1718, por la cual se anexionaron los austriacos Serbia y Valaquia.

Nuevas complicaciones aparecieron en Occidente por las intrigas de Isabel de Farnesio y Alberoni que se proponían recuperar los dominios españoles en Italia. En 1718 se reunieron Francia, Inglaterra, Holanda y el Imperio para mantener la paz de Utrecht y contrarrestar las perturbadoras miras de Alberoni, que cayó en 1720, reconociendo España en la paz de la Haya la dominación austriaca de Italia.

A partir de entonces su preocupación constante fue asegurar la herencia de la corona en sus descendientes y a este fin promulgó la Pragmática Sanción (19-IV-1713) que se ha convertido en una de las leyes fundamentales de Austria, por la que se estipulaba que el país austriaco era hereditario de varón en varón en línea directa, que en defecto de herederos varones directos pasaría a las hijas del emperador reinante y si este no las tuviese a las más inmediatas, que en aquel caso eran sus sobrinas, hijas de José I.

En 1716 Carlos tuvo un hijo varón, que murió bien pronto y no le quedaron más que hembras, por lo que hizo todos los esfuerzos para hacer aceptaran la ley orgánica que había dictado.

La primera nación con quien negoció fue España que se adhirió a la Pragmática Sanción por el tratado de 1-V-1725. Siguieron después Rusia y Prusia, Suecia, Dinamarca y muchos Estados alemanes, pero en 1729 España se apartó del anterior tratado firmando otro con Inglaterra y Francia, pero gracias a la intervención de papa, no estalló una guerra casi general.

Por fin Inglaterra admitió también la Pragmática Sanción, pero con la salvedad de que María Teresa, la princesa heredera, no podría contraer matrimonio con ningún Borbón. Holanda aceptó igualmente a condición de que el emperador suprimiera la Compañía de Ostende que hacía gran competencia a su comercio, y España se ratificó en su anterior tratado.

Francia, en cambio, continuó hostil y en 1733, al fallecer Augusto II, Polonia declaró la guerra a Austria que, junto con Rusia, abogaba por el príncipe electoral Augusto III mientras que la primera sostenía a Estanislao Leczynski, suegro de Luis XV.

Durante la campaña las armas austriacas no sufrieron más que reveses y así en los preliminares de paz de Viena en 1735 hubo de renunciar Nápoles, Sicilia y parte de Lombardía, cediendo además la Lorena a Francia. En cambio recibió Parma y Florencia y vio reconocida la Pragmática Sanción, que después de todo era lo que más deseaba.

No fue menos desgraciado en la guerra contra los trucos perdiendo en la paz de Belgrado casi todas las posesiones reconocidas en Passarowitz.

Carlos era culto e inteligente, amigo de las ciencias y las letras, pero de poca sagacidad política y obstinado de carácter, aunque sin una verdadera perseverancia. Los alemanes no le perdonaron jamás que sacrificara los intereses de los Estados protestantes a los de la casa Habsburgo.R.B.: VARIOS AUTORES, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Ed. Espasa-Calpe, 1991, tomo 11 pág. 1003-1004.

Carlos VII1742-1745

Biografía

Carlos VI atribuido a Martin van Meytens
Carlos VII por Georg Desmarées.

Emperador Sacro Imperio, 1742-1745. Príncipe electoral de Baviera. Rey de Bohemia. Dinastía Wittelsbach. Nació en Bruselas en 6-VIII-1697 y murió en Múnich en 20-I-1745. Era hijo del elector de Baviera Maximiliano Manuel y al apoderarse el emperador José I del territorio bávaro, fue hecho prisionero con sus tres hermanos y junto con ellos fue llevado a Klagenfurt y a la muerte de José I, a Gratz.

La paz de Rastadt le devolvió la libertad, que aprovechó para viajar por Francia e Italia, regresando después a Baviera con su padre. En 1717 mandó una división bávara en Hungría contra los turcos, distinguiéndose en la toma de Belgrado. En 1722 casó con María Amelia, hija menor del emperador José I, y en 1726 sucedió a su padre en el gobierno de Baviera.

En 1731 protestó contra la Pragmática Sanción, invocando el testamento de Fernando I, pero después volvió a aproximarse a Austria. A la muerte de Carlos VI renovó sus pretensiones a la corona y sometió a examen el testamento de Fernando I, que dio un resultado contradictorio, que no obstante animó más a Carlos. El pretendiente celebró una alianza con España, Francia, Prusia y Sajonia para que le apoyasen, cumplimiento de una parte de la cual fue la invasión de Silesia por Federico de Prusia.

El mismo Carlos, poniéndose al mando de un ejército franco-bávaro, penetró en la Alta Austria, tomó sin resistencia la ciudad de Linz, proclamándose archiduque de Austria y entrando en Bohemia, donde se apoderó de Praga y se hizo coronar por los Estados como rey.

En 1742 se proclamó emperador y fue coronado en Francfort en febrero del mismo año.

María Teresa, desesperada, pidió auxilio a los húngaros y entretanto las tropas austriacas reconquistaron la Alta Austria invadieron Baviera y ocuparon Múnich. Bohemia fue reconquistada de nuevo y Carlos hubo de huir a Francfort. La victoria de Seskendorf pudo expulsar a los austriacos y húngaros de Baviera, con lo cual Carlos entró de nuevo en Múnich.

La segunda invasión de los austriacos obligó al emperador intruso a dejar de nuevo su propia capital. La derrota de los franceses por los ingleses, nuevos aliados de María Teresa, en Dettingen (1743), que determinó su expulsión más allá del Rhin, obligó a Carlos a solicitar el auxilio de Federico de Prusia.

La alianza de Francfort entre ambos (1744) señaló la invasión de Federico en Bohemia y la segunda guerra de Silesia. Expulsados de Baviera los austriacos, pudo otra vez Carlos recuperar sus dominios, pero no tardó en sucumbir a consecuencia de una afección cardiaca. Le sucedió como príncipe electoral de Baviera su hijo Maximiliano III.

R.B.: VARIOS AUTORES, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Ed. Espasa-Calpe, 1991, tomo 11 págs. 1004-1005.