Teudis

Rey visigodo, 531-548

Biografía

En la fecha del comienzo del reinado de Teudis no hay verdadera discrepancia. Dahn la colocó ya en diciembre de 531; Fita, en los últimos días de diciembre. Es exacto que hubo de ser después del 4-XII-1531 y antes del 20-II-532, como dice Zeumer; y como Amalarico murió en 531, es, desde luego lo normal que se aproxime a la fecha que señala Fita. Tal vez entre el 5 y el 18 de diciembre.

Teudis no era visigodo. Alto funcionario de Teodorico en España, su relación con Amalarico era tan estrecha, que Jordanes le llama tutor eodem regno; frase que interpretada por algunos erróneamente, ha hecho suponer que Teudis fuese tutor de Amalarico.

Teudis había casado con una opulentísima hispano romana. Procopio transmite noticias sobre las extensas propiedades agrarias de esta española y sobre el número de colonos y clientes que podía poner en armas, noticias que no están testimoniadas por ninguna otra fuente.

Teudis fue rey por elección, según los principios constitucionales visigóticos de la época. Así consta por el testimonio de San Isidoro y de Gregorio de Tours. En el orden político militar encontramos en el reinado de Teudis dos hechos interesantes: sus contiendas contra los francos invasores de las regiones del norte de España y su expedición al África, tan desdichadamente concluida en Ceuta.

Guerras de francos y visigodos

Como la cronología de las campañas de los francos no es la misma en todas las fuentes las diferencias se reflejan en los autores modernos. parece que en los comienzos del reinado de Teudis, en el año 532, los francos atacaron la Narbonense y ocuparon Béziers. En realidad esta campaña no debe unirse a la posterior, que una tiene amplitud mucho mayor: la ocupación de Béziers es una manifestación de la constante incertidumbre e intranquilidad en las fronteras.

De la segunda campaña verdaderamente importante, Jordanes dice bien poco. Los datos más exactos provienen de la Chronica Caesaraugustana, según la cual en el año 541 los reyes de los francos, en número de cinco, que habían entrado en las Españas por Pamplona, llegaron a Zaragoza, y después de haber tenido sitiada esta ciudad durante cuarenta y nueve días, saquearon casi toda la Tarraconense. Por la época y por las noticias de Gregorio de Tours sabemos que los reyes francos fueron Clotario y Childeberto I.

No está claro por qué hablan la Chronica Caesaraugustana y San Isidoro de cinco reyes francos. Gregorio de Tours nos da noticias de la defensa heroica de Zaragoza: según él no fue ocupada, y los francos levantaron el cerco al saber que los zaragozanos poseían como fuente de protección la túnica de San Vicente. El relato de Gregorio está lleno de colorido. A partir de este punto, la coincidencia es menor. San Isidoro dice.

que enviado el duque Teudisclo —en nuestras historias Teudiselo—, combatió enérgicamente hasta obligar a los francos a salir de su reino por la acción de las armas, no por negociaciones.

Desde luego, puede ser verdadera la noticia del levantamiento voluntario del sitio se Zaragoza que nos da el Turonense, y aun tal vez este quisiese ocultar con sus últimas palabras las derrotas posteriores de los francos, no dándonos noticia sino de su vuelta a las Galias cargados de botín. Que estas derrotas existieron es bien claro, no solo por el texto transcrito de San Isidoro, sino de acuerdo con este otro: Gothi duce Theudisclo obicius Spaniae interclusis francorum exercitum multa cum admiratione victoriae postraverunt.

Debemos, sin embargo tener muy presente que la narración de San Isidoro supera en datos a su fuente, lo cual es muy sospechoso. Lo que en ningún texto vemos es la pretendida existencia de dos ejércitos, uno mandado por Teudis y otro por Teudisclo, de que Fernández Guerra nos habla. Según San Isidoro, finalmente, los francos no fueron aniquilados en absoluto, porque Teudisclo los dejó un día y una noche de plazo para que pudiesen huir, movido por los ruegos y por la gran cantidad de dinero que le fue ofrecida.

Parece un tanto improbable este hecho, sobre todo si se tiene en cuenta que, según el propio San Isidoro, aquellos francos que en dicho espacio de tiempo no lograron pasar los Pirineos, la restante turba de infelices, cetera infelicium turba, cayó bajo la espada goda.

Expedición a África

La expedición de Teudis a África, de que nos dan noticia Procopio y San Isidoro, debió hacerse después del año 542. Es posible que esta expedición la dispusiera Teudis para ayudar al ostrogodo Ildibaldo, aunque no deja de ser extraña esta ayuda indirecta, y peregrino el parentesco que, según Procopio, unía a Teudis con Ildibaldo. Bastan para explicar esta expedición los motivos públicos, el interés de los visigodos: Ceuta era, con Tánger, la ciudad indicada para toda posible invasión de nuestra península desde África.

Teudis hubo de temer a Belisario, el gran general bizantino, que podía intentar hacer con su reino lo que hizo con el de los vándalos, y para prevenirse quiso poseer Ceuta. Desembarcando en África, tomó, en efecto, la ciudad, que después de su regreso fue de nuevo ocupada por tropas imperiales. los visigodos la sitiaron otra vez; pero sorprendidos un domingo, mientras se dedicaban a las prácticas religiosas —y este sería el segundo caso en la historia visigoda—, fueron aniquilados mediante un ataque combinado de fuerzas imperiales del interior y el exterior de la ciudad. Tal fue el desastroso fin de la expedición al África.

Aureliano Fernández Guerra sostuvo, apoyándose en unas constituciones de Justiniano del año 534, que la campaña de Teudis se hizo entre los años 531 y 533; pero es indudable que la conquista de Ceuta por los visigodos y su pérdida son posteriores a tales constituciones.

En ellas se alude a la organización dada por los bizantinos a la ciudad cuando Belisario se la arrebató a los vándalos, no después de recobrada de las manos de los visigodos. La aventurada hipótesis del señor Fernández Guerra y su anticipación de la campaña africana es una consecuencia de su empeño de ponerla en relación con el término de la expedición franca a la Tarraconense.

Del reinado de Teudis se tienen también algunas noticias que ya no pertenecen al orden político militar. San Isidoro, por ejemplo, acentúa intensamente la libertad concedida a la Iglesia católica. Si en este reinado no pudo celebrarse el concilio II de Toledo, de fecha discutida, pero que debe corresponder a l reinado de Amalarico, ya se reuniera en el año 527, ya en el 531, si debieron celebrarse los de Valencia y Lérida del año 546.

A Teudis se debe también una importantísima ley, conservada en el códice Palimpsesto de la catedral de León, que contiene fragmentos de la Lex romana visigothorum. La ley se dio el 24 de noviembre del 546, y es famosa por muchos motivos.

El asesinato de Teudis

No es fácil determinar el alcance de otra noticia de la Chronica Caesaraugustana. De ella parece inducirse la existencia, al principio del reinado de un grupo visigótico contrario a Teudis. El rey castigaría, acaso, a sus principales enemigos, y con aquellos castigos tal vez pueda relacionarse el asesinato de Teudis, y su petición, recogida por San Isidoro, de que no se condenase a su asesino, ya que él mismo tenía merecido aquel fin.

Teudis murió en efecto, asesinado en su palacio por un sujeto que se había fingido loco; pero la fecha de su muerte es incierta, ya que los textos no la determinan y nos dan plazos diversos de duración de su reinado.

Reino desde luego, Teudis más de dieciséis años. Alguna fuente dice que diecisiete años, seis meses y trece días. Según el cómputo de Zeumer, lo más pronto que este rey pudo morir fue el 5-VI-548; pero no está tampoco exactamente determinada la fecha del comienzo de su reinado, la de la muerte pudiera tal vez retrasarse cuantos días se retrase, con relación al 5-XII-531, el de la elección real.

>R.B.: TORRES LÓPEZ, Manuel, Historia de España Menéndez Pidal, Editada por Espasa Calpe; 1994, Tomo III págs. 91-94.