Taifa de Denia

Muyahid al Muwaffaq, 1010-1045
Ali b. Muyahid Iqbal, 1045-1076
Mundir b. al Muqtadir, 1076-1090
Sulayman b. Mundir, 1090-1092

Muyahid al Muwaffaq

Biografía

Régulo de Denia, 1010-1045. Régulo de Valencia, 1019-1021. Abu l-Yaysh Muyahid b. Abdállah al Amirí. Rey de la taifa de Denia y de las islas Baleares (1015-1044), m. el 15-VI-1045. Era de origen eslavosaqlabi, esclavos de origen europeo) y estuvo al servicio de los amiríes, aunque terminó apoyando a Muhammad II al Mahdi, undécimo califa omeya de Córdoba (1009-1010) frente al amirí Abderramán Sanchuelo.

Tras el colapso del califato omeya a partir del año 1009, se establecieron los reyes de taifas independientes, entre ellos Muyahid, quien, tras intentar asentarse en Tortosa y Valencia, acabó amparándose en Denia, ciudad de la que posiblemente había sido gobernador duranye la época amirí.

Ante la amenaza de Jayran, otro antiguo eslavo amirí que se había establecido en Almería, Muyahid proclamó califa en el año 1014 a un miembro de la familia omeya conocido como al Mu´ayti y que llevó el título de al Mustasir bi´llah; aunque no era descendiente de Abderramán III, como quraysí (tribu del Profeta), y en concreto omeya, este al Mu´ayti podía defender su derecho al califato. La anexión de las islas Baleares dio a Muyahid el control de la flota califal y le permitió dominar el mar, lo que tal vez explique su escaso interés por una expansión territorial en la Península.

Entre 1015 y 1016 Muyahid intentó la conquista de Cerdeña, partiendo de la isla de Mallorca con una flota de 125 barcos y un ejército de mil jinetes, cuyos caballos procedían sin duda de las yeguadas de las Baleares sobre las que Muyahid había impuesto un riguroso control. La conquista de Cerdeña fracasó, tras el éxito inicial, por la intervención de las flotas de Pisa y de Génova.

Se vio entonces obligado a dejar a su hijo Alí —quien más tarde sería su sucesor con el título de Iqbal al Dawla— como prisionero de los cristianos durante muchos años. Durante la ausencia de Muyahid, al Mu´ayti parece haber intentado hacerse con el poder en Denia; al regreso del rey de la taifa, el omeya fue desterrado al N. de África y acabó su vida ejerciendo de maestro de escuela. Muyahid supo mantener a Denia alejada de las turbulencias políticas y militares de la época.

Labib al Fatà, rey de Tortosa, le asoció al gobierno de Valencia (1019-1021). Hacia el final de su vida, Muyahid parece haber ocupado Murcia durante un tiempo, pero en general no siguió una política de expansión territorial como hicieron p.e., los abbadíes de Sevilla.

Intervino en Córdoba cuando se apoderó de ella el califa hammudí Yahya, requerido al igual que Jayran de Almería por los habitantes de Córdoba en su lucha frente a los beréberes. Entraron en Córdoba en 1026, pero permanecieron en ella poco tiempo, sin duda por fiarse poco el uno del otro y por estar sus intereses en la zona levantina.

Muyahid parece haber intentado el dominio de las rutas comerciales del Levante tras la muerte de Jayran de Almería en 1028. Tuvo conflictos con el rey amirí de Valencia, Abd al Aziz, nieto de Almanzor. Hacia el final de su reinado reconoció al falso Hisam II, proclamado califa por la dinastía sevillana, con la que incluso estableció lazos familiares —una hija suya se casó con el rey al Mutadid—, y mejoró también sus relaciones con Sulayman b. Hud, rey de Zaragoza y con el rey amirí de Valencia.

Durante su reinado la corte renació culturalmente, especialmente en referencia a las lecturas coránicas siendo el especialista más notable el famoso Abu Amr al Dani. Fue en su corte donde Ibn García escribió su famosa Epístola en la que ensalzaba a los no árabes, descrita por M.J. Rubiera como un verdadero manifiesto de la superioridad de la raza europea frente a la agarena, escrita en lengua árabe y declarando su fe islámica.

De Muyahid mismo se dice que escribió una obra sobre métrica y retórica, no conservada, para lo que estaba capacitado gracias a la educación que había recibido en su época de esclavo amirí. Era muy crítico con los poetas, que no destacaron en su corte, no así los sabios dedicados a estudios filológicos; cabe recordar entre ellos a Ibn Sida de Murcia, que ha sido considerado el mayor lexicógrafo de al Andalus.

Fue en la taifa de Denia donde tuvo lugar la famosa polémica sobre los fundamentos del derecho dentre el zahirí Ibn Hazm y el malikí Abu l-Walid al Bahyi. El prosista Ibn Burd al Asgar dedicó a Muyahid una Epístola consistente en una disputa entre la espada y la pluma. No son muchas las monedas que se conservan de su largo reinado.R.B.: VARIOS AUTORES, Gran Enciclopedia de España, Ed. Enciclopedia de España, 2003, tomo XIV pág. 6961.

Ali b. Muyahid Iqbal

Biografía

Régulo de Denia, 1045-1076. Sucede a su padre Muyahid al Muwaffaq —el Mugeto de las fuentes latinas—, el creador de la taifa eslava más creativa del s. XI andalusí. Este reino que alcanzó una notable importancia por su poder marítimo, llevó a cabo campañas en el Mediterráneo occidental y mantuvo relaciones comerciales con las ciudades del Mediterráneo oriental.

Ali b. Muyadid consiguió que el reino de Denia, que incluía las islas Baleares, alcanzara además un grado de desarrollo cultural, atrayendo a figuras destacadas de las letras andalusíes de su tiempo.

Ali b. Muyadid era hijo de una mujer cristiana, y el mismo pasó buena parte de su juventud preso en tierras cristianas, posiblemente en Génova o Pisa, tras la derrota de la armada de su padre en Cerdeña a manos de los italianos (1016), con los que competía por el control de los mares en la primera mitad del s. XI. Aunque su padre no pudo rescatar a Ali, su madre prefirió permanecer con sus correligionarios.

Los primeros años de gobierno se vieron afectados por las disputas con su hermano Hasan Sad al Dawla, que durante su ausencia había ganado ascendiente en la corte y aprovechaba las relaciones que había mantenido en este periodo con otros reyes aliados de Denia, como al Mutadid b. Abbad, para conspirar en contra de Iqbal al Dawla.

Tras un fracasado intento de asesinato por parte de Hasan, este tuvo que huir primero a Sevilla y luego a la corte de Valencia, resolviéndose así la bicefalia de los primeros años de su reinado, en que Hasan llegó a acuñar moneda únicamente con su nombre.

Ali mantuvo una política de alianzas matrimoniales comenzada por su padre, y el mismo contrajo matrimonio con una hija del rey de Granada; durante su reinado las crónicas apenas guardan algún hecho notable; posiblemente la cautividad en tierras cristianas había llevado a este monarca a emprender proyectos menos ambiciosos que los de su padre, y algunas fuentes atribuyen a su avaricia el no contar con ejércitos tan crecidos como los anteriores, guardando el dinero de este floreciente reino en el tesoro. Esta crítica la hará extensiva un siglo después al Turtusi a la mayoría de los reyes de taifas.

El comercio mediterráneo fue una fuente de extraordinaria riqueza para este reino, que en lo posible mantuvo una política de neutralidad en las incidencias de los demás reinos peninsulares.

Las relaciones con los cristianos peninsulares parecen haber sido cordiales, y de su reinado se conserva un discutido documento por el que autoriza al obispo de Barcelona a nombrar a los clérigos de su reino, lo que unido a la religión de su madre y a su estancia en territorio cristiano abrió la puerta a especulaciones acerca de sus creencias religiosas. Las fuentes andalusíes ponderan sin embargo, su carácter piadoso, en una época en que estas afirmaciones acerca de los reyes de taifas no son abundantes.

El final del gobierno de Ali b. Muyahid Iqbal al Dawla se produjo tras la intervención de su yerno, el rey Muqtadir de Zaragoza, que conspiró con el mismo Ibn Royulo para apoderarse del gobierno de Denia, en un caso semejante al de Valencia entre Nizam al Dawla y al Mamun de Toledo. Sin derramamiento de sangre y sin esfuerzo el soberano de Zaragoza entró en la ciudad y se apoderó de ella, aunque dicha ocupación no fue reconocida por el gobernador de Baleares, que se declaró independiente.

Según otra versión de estos hechos, la cesión de la soberanía de Denia se produjo tras un asedio a la misma de las tropas zaragozanas. Las noticias acerca de la suerte de Iqbal al Dawla difieren, pues unas sostienen que huyó por barco al Norte de África y otras que fue capturado por Muqtadir de Zaragoza y vivió en un dominio cedido por al Muqtadir, tras humillarle públicamente durante la entrada en la capital hudi.

Uno de los hijos de Ali, Siray al Dawla, se rebeló posteriormente contra el dominio hudi, en su gobierno de Segura con la ayuda del conde de Barcelona, Ramón Berenguer II, pero fue asesinado —envenenado— antes de que pudiera conseguir algo positivo. La plaza de Segura permaneció en manos del antiguo gobernador de las Baleares, que prestó ayuda a la familia de Siray al Dawla.

El gobierno de Iqbal al Dawla se encuadra en la situación general de las taifas del s. XI, en que las más poderosas comienzan a absorber a las más débiles, reduciendo de forma drástica su número, por lo que difícilmente podía aspirar a sostenerse. Sin embargo, tras la relevancia de Muyadid, parece evidente que Ali no fue capaz de mantener el poderío militar, sobre todo marítimo, que había alcanzado Denia, y su mecenazgo de las artes tampoco estuvo a la altura de su antecesor. Según Ibn al Abbar, murió en la propiedad que le había cedido Muqtadir en el año 1081-1082.R.B.: RAMÍREZ DEL RÍO, José, Diccionario Biográfico Español, Real Academia de la Historia, 2009, Vol II, págs. 814-816.

Mundir b. al Muqtadir

Biografía

Régulo de Denia, 1076-1090. Dos éxitos expansivos logró Muqtadir, ocupando Tortosa en 1060-1061, tras un alzamiento de sus gentes contra el régulo eslavo Nabil, y ocupando Denia, también a través de negociaciones, en marzo o abril de 1076.

Debió enfermar Muqtadir gravemente en 1081 y sus dos hijos, Yusuf al Mutamin en Zaragoza, Tudela, Huesca y Calatayud por un lado, y Mundir, por otro, en Denia, Tortosa, Lérida y Monzón se pusieron a gobernar, creándose esta división otra vez y manifestándose aquí de nuevo la fuerza disgregadora siempre amenazante, incluso, sobre las ya partidas taifas y a duras penas contrarrestada por una tendencia expansiva, reunidora otras veces de taifas de menor extensión.

Al Muqtadir, enfermo, mantendría el poder teórico hasta 1082-83, fecha en que terminan sus monedas, mientras las de su hijo Yusuf al Mutamin en Zaragoza comienzan un año antes, 1081-82, y las de Mundir Imad al Dawla en Denia en 1082-83, manifestando esta escisión oriental que resultó un grave problema para al Mutamin, pues al intentar reducirla —como encomendó al Cid— se vio mermado para contrarrestar el avance aragonés; el rey Sancho IV Ramírez, puesto de parte de Mundir, logró considerables avances por la Marca Superior, cuyas fronteras permanecían casi estabilizadas desde la época de Sancho III el Mayor de Navarra, pero las llanuras estaban controladas por los musulmanes desde los enclaves de Lérida, Barbastro, Huesca, Zaragoza y Tudela, contra los que avanzó ahora Sancho IV Ramírez, tomando poco a poco la red menor de fortalezas, pensando ya en ocupar las grandes...

El Cid operaba a favor de al Mutamin por Morella y Olocau, tierras de Mundir, señor del oriente de la taifa. Y al Mutamin apretaba más lazos con Valencia, casando con grandes fiestas a un hijo suyo con una hija de Abu Bakr de Valencia, en enero de 1085. En mayo de ese año Alfonso VI ocupó Toledo, y al Qadir recibió a cambio de su taifa toledana la de Valencia. Las tierras orientales de la taifa de Zaragoza, Lérida, Tortosa y Denia siguieron escindidas en poder de Mundir, hermano de al Mutamin, hasta su muerte en 1090.R.B.: VIGUERA MOLINS, Mª Jesús, Historia de España Menéndez Pidal, Editada por Espasa Calpe; 1994, Tomo VIII-I pág. 78.

Sulayman b. Mundir Sayyid

Biografía

Régulo de Denia, 1090-1092. A la muerte de Mundir le sucedió un hijo, niño aún, Sulayman Sayyid o Sa´d al Dawla, bajo la tutoría de una familia que parece poderosa y que solo menciona la Primera Crónica General, llamándoles fijos de Betyr, escribiendo este nombre con muchas variantes; uno de estos Banu Betyr tenie Tortosa por este moço, e ell otro su hermano tenie Xatiua, et otro primo dellos tenie Denia.

En Denia residía Sayyid o Sa´d al Dawla y allí acuñó moneda en 1090-92; en esta última fecha Denia fue tomada por los almorávides; sobre Játiva refiere el Rawd al Qirtas que al tiempo de ganarla los almorávides la señoreaba un Ibn Munqid, señor también de Denia; de Tortosa hay dirhemes desde 1091 a 1099 pertenecientes a la serie de Sayyid al Dawla; tras esa fecha, y después de entrar en Valencia, en 1102, pues la ocupación cristiana les impedía el acceso, los almorávides señorearon Tortosa.

Respecto a Lérida ya no se conocen monedas de esta última época; una noticia transmitida por el Bayan refiere a que en la batalla de Cuarte, en 1094, ayudaron a los almorávides, además de Sayyid al Dawla a quien ubica en Tortosa, un Tayid al Dawla de Lérida y, entre otros, al Sanyati desde la frontera, que ha de corresponderse con Ibn Abi l-Hayyay al Sanyati que tenía la ciudad de Lérida, según Ibn al Jatib, en fecha ya indeterminada; después la ocuparon los almorávides.

R.B.: VIGUERA MOLINS, Mª Jesús, Historia de España Menéndez Pidal, Editada por Espasa Calpe; 1994, Tomo VIII-I pág. 80.