Taifa de Huelva

Introducción a la taifa

Emires de Huelva

Abd al Aziz Izz al Bakri, 1012-1051

Introducción a la taifa

La familia Abd al Aziz al Bakrí debió contar entre las más ilustres de la región onubense, de modo que al comenzar las guerras civiles, ante el vacío de poder central, se hizo cargo del gobierno autónomo en Huelva y su importante apéndice la entonces isla de Saltés.

Este Abd al Aziz, Abu Zayd o Abu Mus´ab, Izz al Dawla, fue jurado allí soberano en 1012-13; su reinado se mantuvo y prolongó, mientras su fama crecía y su poder iba en aumento, hasta que le afectó el ansia expansiva de al Mutadid de Sevilla, con ataques que obligaron al soberano bakrí a cederle su capital, si le dejaba sobrevivir en Saltés, como en principio accedió, para al cabo obligarle a entregársela también, yendo al Bakrí a refugiarse a Córdoba, tras pasar quizá por Sevilla, pues la persecución del señor sevillano no se ensañaba demasiado en enemigo vencido; así ocurrió en 1051-53.

Un hijo del señor de Huelva, llamado Abu Ubayd al Bakri, fue el famoso geógrafo afincado en Almería, donde desarrolló toda la geografía que, de puerto a puerto, había logrado aprender.R.B.: VIGUERA MOLINS, Mª Jesús, Historia de España Menéndez Pidal, Editada por Espasa Calpe; 1994, Tomo VIII-I pág. 103.

Abd al Aziz Izz al Bakri

Biografía

Régulo de Huelva, 1012-1051. Se carece por completo de datos respecto a la biografía del soberano que gobernó esta minúscula y efímera taifa, con centro en las ciudades de Huelva y Saltés, entre los años 1012 y 1051, de tal forma que solo se dispone de alguna información relativa a su actuación como soberano en la misma.

El texto más completo para el estudio de la taifa Bakrí es aquel en que el cronista cordobés Ibn Hayyan narra la conquista de la misma por el soberano de la taifa sevillana al Mutadid b. Abbad en el año 1051. Ibn Hayyan se ocupa únicamente del momento final de la taifa Bakrí, pero aún así se trata del documento más importante para el conocimiento de su evolución e incluso constituye el texto cronístico más completo y detallado sobre los hechos políticos acaecidos en la Huelva andalusí a lo largo de todo su devenir.

Al igual que la mayoría de los restantes reinos de taifas, la zona del occidente de al Andalus (Sevilla, Niebla, Mértola, Silves y Faro), el de Huelva y Saltés fue gobernado por un linaje de origen árabe, los Bakríes, cuyo miembro más célebre fue sin duda, el geógrafo Abu Ubaid Abdállah b. Abd al Aziz al Bakri, hijo del ahora biografiado. Las fuentes árabes sitúan el ascenso de los Bakríes onubenses durante los últimos tiempos del califato de Córdoba, en la época del gobierno de Almanzor.

Se sabe que Ayyub b. Umar al Bakri, fue titular de la magistratura de apelaciones en Córdoba y caíd de Niebla. Asimismo, Almanzor encargó a su hermano Abu-l-Qasim Muhammad b. Amr b. Muhammad b. Ayyub al Bakri fortificar las fronteras y la dirección de una embajada para el restablecimiento de la paz con los reyes y condes cristianos.

Ambos hermanos participaron como testigos en la redacción del documento por el que el califa Hisam II cedió el poder a Almanzor, lo que refuerza la impresión del estrecho vínculo que unía a este último con los Bakríes. En definitiva, se trataría, por lo tanto, de una familia que cabría incluir dentro de la denominada elite amirí, la nueva aristocracia del poder ascendida a los puestos de mando de la mano de Almanzor y a la cual se debe la fundación de varias taifas.

La preeminencia de los bakríes onubenses es subrayada por Ibn Hayyan en su texto de la conquista de la taifa, Así, en relación al gobernante depuesto por al Mutadid, Abd al Aziz Izz al Dawla, Ibn Hayyan pone de relieve la alta alcurnia y prominente posición del linaje en relación a la figura de su padre, a quien no cita explícitamente por su nombre.

Son dos los elementos que Ibn Hayyan destaca en los bakríes. Primero, su relevancia social y económica, que afirma al describirlos como familia noble, de abolengo, gloria y prosperidad. Segundo, su significación política, que justifica en base a la existencia de antiguos vínculos con el poder central de Córdoba y a relaciones familiares y de poder con los abbadíes de Sevilla.

Para rematar su caracterización del linaje, Ibn Hayyan señala que los Bakríes eran superiores en mérito y nobleza a los Yahsubíes, gobernantes de la taifa iliplense, (Niebla). Respecto al origen de la proclamación de Abd al Aziz Izz al Dawla se depende del texto de la crónica anónima, único que aporta datos relativos al momento de constitución de la taifa.

En el año 1012 Abd al Aziz Izz al Dawla, señor de Huelva y Saltés, recibió el juramento de proclamación, ceremonia mediante la que quedaba convertido en soberano de dicha zona. Desde el punto de vista cronológico, la taifa de Huelva y Saltés representa uno de los más tempranos movimientos de secesión respecto al centralismo califal, contándose entre los primeros territorios en abandonar la obediencia de Córdoba.

Uno de los problemas existentes en torno a la taifa Bakrí es el relativo a la existencia de uno o dos soberanos al frente de dicha taifa, íntimamente relacionada con el de la identidad de Abd al Aziz Izz al Dawla, a quien todas las fuentes coinciden en señalar como gobernante de la misma en el momento de su conquista por al Mutadid.

En cambio, no existe la misma unanimidad en las fuentes a la hora de designar la relación de paternidad kunya de dicho personaje, lo cual suscita ciertas dudas acerca de su identidad y, en segunda instancia, obliga a plantear la cuestión de la posible existencia de dos gobernantes Bakríes al frente de la taifa onubense.

Ello, junto al carácter heredado que Ibn Hayyan atribuye al poder del Bakrí depuesto en 1051, permite plantear la hipótesis de la existencia de dos gobernantes sucesivos al frente de la taifa onubense. Esta posibilidad surge a partir de un análisis detenido y pormenorizado de las fuentes textuales de que se dispone, aunque su constatación es problemática, como ya se ha indicado, por el carácter a menudo contradictorio de los datos que las mismas suministran.

Sin embargo, lo cierto es que ningún texto alude de forma explícita a la existencia sucesiva de dos gobernantes en la taifa onubense. Al contrario, en algunas fuentes se asume de manera implícita la existencia de uno solo, y por lo tanto la inexistencia de sucesión en la cabeza del poder.

No obstante, si bien es verdad que en ninguna parte se alude, ni siquiera de forma indirecta, a la existencia de más de un soberano al frente de la taifa de Huelva, no es menos cierto que en ningún texto se afirma explícitamente que hubiese un solo gobernante ni tampoco que Abd al Aziz Izz al Dawla fuese el único soberano de dicha taifa.

La taifa Bakrí da bastantes muestras de haber poseído una escasa consistencia política, entre las que pueden mencionarse las referencias que aluden a un reconocimiento, fuese momentáneo o permanente de la autoridad de los Yahsubíes de Niebla, así como la ausencia de acuñación de moneda, uno de los dos principales símbolos de soberanía en el Islam.

Pese a ello, las fuentes describen en tono elogioso la actuación del soberano Bakrí, señalando que fue virtuoso, bienhechor y generoso y que su reinado fue una continua fiesta por la baratura de los precios y por la seguridad de los caminos.

Estas informaciones se complementan con los datos que va proporcionando la arqueología, que indican que el s. XI coincide con una fase de actividad urbanística Así, se tiene constancia de la realización de obras de acondicionamiento durante el s. XI en el acueducto de Huelva, de origen romano, lo que revela un interés por el mejoramiento de las infraestructuras urbanas.

De otro lado, recientes intervenciones realizadas en la zona de la iglesia de San Pedro, el área del más antiguo poblamiento de la ciudad, llevan a afirmar que la fase comprendida entre el s. XI y la primera mitad del XII se corresponde con el momento de ocupación más potente de todo el periodo islámico. Por todo ello, en virtud de la independencia política alcanzada y de los testimonios relativos al desarrollo urbanístico, puede decirse que la etapa Bakrí representa la época del apogeo de la Huelva islámica.

R.B.: GARCÍA SANJUÁN, Alejandro, Diccionario Biográfico Español, Real Academia de la Historia, 2009, Vol I, págs. 122-123.