Taifa de Ronda

Introducción a la taifa

Emires de Ronda

Abu Nur Hilal, 1039-1054
Badis b. Hilal, 1054-1058
Abu Nasr Fatuh b. Hilal, 1058-1065

Introducción a la taifa

También los Yafraníes o Ifraníes que dominaron la taifa de Ronda eran zanata; habían cruzado al Andalus en 958-59 al mando de Abu Qurra, volviedo a instalarse otros Yafraníes en la Península a finales de aquel siglo, y formaron en los ejércitos amiríes. Participaron en la guerra civil, y Sulayman al Mustain, en 1013, posiblemente, les dio Jaén y sus dependencias, junto con los Birzalíes, pero luego, mandados ya por Abu Nur Hilal b. Abi Qurra b. Yuna al Yafrani, se apoderaron de la región de Takurunna, alrededor de Ronda, en el año 1014-1016.

Seguramente reconoció a los califas hammudíes; amparó a uno de ellos, Idris II al Ali, refugiado en el Magreb tras perder su trono y que fue luego a acogerse en Ronda unos meses, hasta recuperar el califato de Málaga en 1054-55.

Abu Nur de Ronda mantuvo en principio buenas relaciones con al Mutadid de Sevilla, hasta que este, en 1053, tramó un complot para aniquilar a los régulos de las tres pequeñas taifas beréberes de Ronda, Arcos y Morón, encerrándoles en Sevilla; se libró al cabo Abu Nur después de cuatro años de encierro y volvió a su taifa, encontrándose entonces con que su hijo Badis, que le había sucedido, ejercía el poder de forma tiránica, por lo cual ordenó matarle en 1057-58; ese mismo año murió Abu Nur, tras haber dispuesto que le sucediera otro de sus hijos, Abu Nasr Fatuh, al cual .

llegó el juramento de reconocimiento como soberano bay´a del país de Reyyo [Málaga], siendo mencionado su nombre jutiba en los alminares de Málaga y del resto de la zona de Ronda, que es capital de Takurunna.

Al Mutadid tramó una conspiración interna, Abu Nasr murió y la taifa de Ronda quedó también incorporada a la de Sevilla en 1064-65, o, como indica al Udri, el 11-II-1066.

R.B.: VIGUERA MOLINS, Mª Jesús, Historia de España Menéndez Pidal, Editada por Espasa Calpe; 1994, Tomo VIII-I págs. 52-54.

Abu Nur Hilal b. Abi Qurra

Biografía

Régulo de Ronda 1039-1054. Ronda fue una de la pequeñas taifas de diferentes tribus bereberes, que bordeaban Sevilla, igual que Carmona, Morón y Arcos. Su fundador y primer régulo del reino de taifas de Ronda fue Abu Nur Hilal. Su reinado transcurrió entre los años 1015 y 1054; después de su cautiverio en Sevilla reinó por segunda vez en el año 1057 a 1058. El cronista Ibn Jaldún, por su parte, fecha su muerte en el año 1059.

En la época de la conquista musulmana del Magreb, los Banu Ifran constituían la tribu más numerosa y poderosa de los Zanata —habían combatido con el emir de los Mugrawa, agente de Almanzor en el Magreb—. Abu Yaddas b. Dunas, uno de los jeques de los Banu Ifran, en su lucha por el mando tribal, tuvo que huir a al Andalus con sus partidarios en 994. Almanzor, siempre dispuesto a acoger nuevos guerreros para sus expediciones y aumentar su poder, los enroló en sus ejércitos como había hecho con otras tribus bereberes. A la caída de los amiríes, los Banu Ifran apoyaron según su conveniencia, a distintos pretendientes al califato.

Sulayman al Mustain, califa apoyado por los bereberes, adjudicó a los Banu Ifran el territorio de Jaén. Pronto, cuando la situación se volvió caótica y la desagregación de al Andalus resultó imparable, el jeque ifrani Abu Nur Hilal b. Abi Qurra, aprovechado la coyuntura, en el año 1015 se apoderó de la cora o región de Tukurunna, que era la que se le daba entonces a la zona de la serranía de Ronda, haciendo de esta ciudad la sede de su reino, expulsando de ella a su gobernador Amir b. Fatuh, cliente de los Omeyas y gobernador de Málaga y de sus distritos.

El cronista Ibn Jatib dice que Abu Nur Hilal b. Abi Qurra fue un jefe atrevido, osado, codicioso y poderoso por la valentía de sus hombres, lo abrupto de la zona y la inexpugnabilidad de sus fortalezas. Durante su prolongado reinado de más de treinta años, vivió toda suerte de acontecimientos: en un principio mantuvo con sus vecinos más poderosos, los abbadíes de Sevilla, una buena relación invocando al pseudocalifa Hisam II, como se hacía en la capital sevillana —al contrario de lo que hacían los demás régulos bereberes que reconocían al califa hammudí de Málaga.—

Más cuando el rey al Mutadid empezó a apoderarse del territorio de sus vecinos, comenzaron las querellas y renovadas reconciliaciones entre ambos. Una vez que el rey hispalense acabó con el pequeño señorío de Mértola (1044) y se dispuso a hacer lo mismo con el de Niebla —que aunque no pudo tomarla su señor tuvo que pagarle tributo—, los régulos bereberes temieron que después la emprendiera con ellos. Entonces formaron una gran coalición para atacar al rey de Sevilla.

Abu Nur, sin embargo se abstuvo de entrar en la coalición, al Mutadid lo tuvo bien presente, dejándolo por ello reinar en Ronda un tiempo y librándolo de morir cuando lo tuvo cautivo junto con otros jefes zanata; por más que el rondeño hubiera reconocido como señor al califa Idris b. Ali b. Mutayyad, en lugar del falso Hisam II, invocándolo como califa en la oración del viernes y dándole refugio en Ronda durante unos meses, hasta que se le llamó para ejercer el califato.

Su reinado de hecho finalizó en el año 1054, cuando tuvo lugar la célebre traición de al Mutadid contra los régulos zanata, pese a los pactos suscritos por ellos, para así poderse anexionar sus dominios. El rey sevillano, so pretexto de una fiesta de circuncisión de alguno de sus hijos, invitó a los señores bereberes a visitar Sevilla. Aceptaron Abu Nur de Ronda, su aliado y amigo, Muhammad b. Nuh de Morón y Abdun b. Muhammad b. Jizrun de Arcos y Sidonia; una vez en el alcázar sevillano, fueron apresados y cautivos durante algún tiempo, finalmente por orden de al Mutadid fueron llevados a un baño al que se le tapió la puerta, y allí perecieron asfixiados dos de los régulos y unos sesenta de sus notables, excepto Abu Nur al que había previamente llamado.

Según Ibn Jaldun, el terrible rey sevillano mantuvo a Abu Nur como huésped en palacio, mientras le habían llegado a este rumores de que su hijo Badis, régulo de Ronda, había cometido adulterio con una de sus concubinas y con su tía paterna. Cuando se le permitió volver a Ronda en el año 1057-1058, ordenó ejecutar a su hijo, muriendo él poco después.

R.B.: MAÍLLO SALGADO Felipe, Diccionario Biográfico Español, Real Academia de la Historia, 2009, Vol I, págs. 284-285.

Badis b. Hilal

Biografía

Régulo de Ronda 1054-1058. Badis b. Hilal fue proclamado señor de Ronda y sus distritos por la gente de su ciudad, poco después de que su padre, hasta entonces señor de la antigua cora de Takurunna —o sea, la región de la Serranía de Ronda—, fuera apresado por al Mutadid de Sevilla, después de que este urdiera una treta para hacerse con los territorios de los régulos zanata de los alrededores de su reino.

La traición consistió en una invitación a los príncipes beréberes con el propósito de una fiesta. Tres de ellos aceptaron la invitación: Abu Nur de Ronda, Muhammad b. Nuh de Morón y Abdun b. Jizrun de Medina-Sidonia y Arcos. Esta artera invitación se convirtió en el encarcelamiento de los tres régulos durante un tiempo en condiciones calamitosas. Y el encierro final en un baño de los dos últimos hasta hacerlos morir por asfixia junto con sus notables.

Abu Nur por orden del rey sevillano no tuvo tal fin, siguió cautivo sufriendo las burlas de al Mutadid. A raíz de este encarcelamiento, Badis ascendió al trono de su reino, permaneciendo en el poder hasta la vuelta de su padre. Según la Crónica Anónima de los Reyes de Taifas, el único texto que nos habla de este reyezuelo (pues b. Jaldun se limita a copiar lo dicho por el anónimo autor).

[Badis] era libertino y criminal; como consecuencia infligió la humillación a las gentes, sometió sus bienes al saqueo y a sus mujeres e hijos a la fornicación. ermitió a sus hombres la violación de los harenes, así arrancaba a las mujeres de sus maridos y a los hijos de sus padres.

Sea como fuere y pese a su tiranía, Badis b. Hilal fue lo suficientemente hábil para mantener independiente a su reino de las estratagemas y presiones de su poderoso vecino el rey de Sevilla durante cuatro años.

No pudiendo el sevillano terminar con él, liberó a su padre Abu Nur que mantenía prisionero; después de que este hubiera sabido que su hijo había cometido adulterio con una de sus propias mujeres y fornicación con su tía paterna. En cuanto Abu Nur llegó a Ronda le cortó el cuello a su hijo Badis y ejecutó a su propia hermana.

Esto tenía lugar en el año 1057-1058, enseguida nombró heredero del trono a otro de sus hijos, conocido como Abu Nasr (que no se mantuvo más que ocho años en el poder; pues a instigación del rey de Sevilla, fue asesinado en 1064-1067 y su reino conquistado por el belicoso rey sevillano). Abu Nur murió pocos meses más tarde de matar a su hijo Badis. Ibn Jaldun, por su parte, fija su muerte entre el 28-II-1058 y el 16-III-1059.

R.B.: MAÍLLO SALGADO Felipe, Diccionario Biográfico Español, Real Academia de la Historia, 2010, Vol VI, pág. 497.

Abu Nasr Fatuh b. Hilal

Biografía

Régulo de Ronda 1058-1065. Sucedió a su padre Abu Nur, el creador del reino de los Banu Dunas que abarcaba Ronda y una parte del territorio cercano a Málaga, en el territorio de la antigua circunscripción de Reyyo. Este reino era uno de los resultantes de la caída del califato de Córdoba, de los formados por los bereberes inmigrados en tiempos de Almanzor, que se aposentaron en territorios en los que las familias árabes no podían oponérseles, y estaban lo bastante cerca del Norte de África como para recibir refuerzos de sus clanes.

Abu Nasr no era el designado para suceder a su padre en un principio, pero el mal comportamiento de su hermano Badis durante la forzada ausencia de su padre al estar preso de al Mutadid de Sevilla condujo a su ejecución, por lo que, tras la muerte de Abu Nur, acaecida poco después de la ejecución de Badis, ocupó el trono Abu Nasr Fatuh.

El momento en que llegó al poder era adverso: la taifa de Sevilla estaba expandiéndose a costa de los pequeños reino bereberes del occidente de al Andalus, por lo que las dificutades de los Ifraníes para mantenerse eran evidentes. Una de las primeras taifas que cayeron ante los abbadíes fue, precisamente la de Ronda. Al Mutadid llegó a un acuerdo con uno de los guardianes de la alcazaba, Abu Yaqub, para asesinar a Abu Nasr y hacerse con el poder en Ronda.

Este plan tuvo éxito, y cuando el rey estaba en situación desesperada por el asedio de los compañeros de Abu Yaqub, cayó desde una torre de la alcazaba, muriendo en el acto (1065). En distintas fuentes se narra la habilidad de al Mutadid para persuadir a los jefes militares de los reinos que fue ocupando de pasarse a su servicio.

Los abbadíes de Sevilla ocuparon la ciudad de Ronda con su territorio circundante, pero los intentos de apoderarse de la región de Málaga se vieron rechazados por las ambiciones de la taifa beréber de Granada, que a la postre se adueñó de la parte oriental del reino ifraní. Según fuentes andalusíes, Abu Nasr, era justo y benévolo con sus súbditos y miembros de la familia real, pero era poco inclinado a la vida militar y mucho a la bebida y a la pereza.

La forma en que fue destronado así lo parecen indicar, y a la falta de ayuda durante el asalto en la alcazaba por parte de Abu Yaqub muestra un cierto despego de los demás miembros de la Corte y de la población de Ronda, que no prestaron apoyo alguno al régulo beréber. Algunos ifraníes pasaron a formar parte del ejército de los abbadíes de Sevilla, facilitando así la incorporación de este reino a la taifa de Sevilla.

La actuación de este régulo de tan corta trayectoria muestra las dificultades por las que las pequeñas taifas atravesaban en la segunda mitad del s. XI en al Andalus, en un momento en que taifas más poderosas comenzaron a concentrar el poder en sus manos, anexionando las de menor peso.

R.B.: RAMÍREZ DEL RÍO, José, Diccionario Biográfico Español, Real Academia de la Historia, 2009, Vol I, págs. 282-283.