Taifa de Tortosa

Introducción a la taifa

Emires de Tortosa

Labib al Fatà, 1009-39
Muqatil Al Fata Al Saqlabi, 1039-53
Ya lá, 1053-57
Nabil al Fata al Saqlabi, 1057-60
Ahmad al Muqtadir, 1060-81
Mundir b. al Muqtadir, 1081-90
Sulayman b. Mundir, 1090-1102

Introducción a la taifa

En Tortosa, como en el resto del Levante, debieron alzarse muy pronto los eslavos, rebelándose contra al Madhi, abandonando Córdoba y haciéndose con importantes enclaves levantinos desde 1009. Parece que el primero en alzarse con la taifa fue un personaje que había sido fata de Almanzor, llamado Labib al Fatà, a pesar de que Prieto Vives opinaba que debía ser Nabil, deformado por los copistas de las fuentes manuscritas como Lebil o Lebid, el cual se instaló allí como rey malik, a pesar de sus escasos desvelos, hasta que murió, según indica el Bayan, III. En su tiempo le atacó y logró desterrarle un tiempo el régulo de Zaragoza, Mundir I, pero los eslavos de Valencia le ayudaron con las armas y le repusieron.

Por Tortosa debió pasar Muyahid, en la segunda mitad del año 1010, según noticia de Ibn Jaldun, que, pareciendo cierta, nos señala esa apilada y solidaria ejecutoria de los eslavos entre sí, como además puede precisarse más por la referencia de Ibn al Jatib, que dice como se adhirieron a Labib al Fatà, tras apoderarse este de aquella frontera tortosina, muchos núcleos amiríes, robusteciéndose su autoridad.

Precisamente, por estas relaciones de comunidad eslava, cuando se extinguió, con la muerte de ambos, el poder de Mubarak y Muzaffar en Valencia, en abril o mayo de 1018-19 (duda en la fecha el cronista), vino a dominar en ella este Labib al Fatà de Tortosa, con quien pronto se asoció allí Muyahid, pronunciándose los rezos en nombre de ambos en los dos lugares, más, al cabo enfadados, Labib al Fatà retornó a su taifa, y quedó solo en Valencia el otro régulo. Los eslavos amiríes forzaron el reconocimiento de esa taifa de Abd al Aziz, el nieto de Almanzor, en marzo-abril de 1020-21.

En 1036, el señor sahib de Tortosa reconoció como califa al falso Hisam II. Luego rigió la taifa de Tortosa otro fata de Almanzor, llamado Muqatil Saif al Milla, desde fecha desconocida, aunque anterior a 1039-40, en que comienzan a aparecer monedas con su nombre.

Desde 1053-54 a 1057-57 una serie de dirhemes acuñados con ceca de Tortosa llevan el nombre de un nuevo régulo, Ya´la, también un amirí, cuyo inicio coincide con la noticia de Ibn Jaldun, el cual añade que poco duró su mandato, sucediéndole Nabil, que ya se mantuvo hasta que el régulo de Zaragoza al Muqtadir la ocupó, en 1060, parece que de forma pacífica, pues consta que los propios tortosinos se alzaron contra Nabil.

Tortosa continuó sus destinos englobada en la taifa de Zaragoza, aunque constituyó una especie de subtaifa, a partir de 1081, junto con Lérida y Denia, en poder de al Mundir, hijo de al Muqtadir, y luego de un hijo de este, Sulayman Sayyid o Sa´d al Dawla, cuya minoría amparó una familia local influyente, los hijos de Betyr, hasta que ocurrió la conquista almorávide.R.B.: VIGUERA MOLINS, Mª Jesús, Historia de España Menéndez Pidal, Editada por Espasa Calpe; 1994, Tomo VIII-I pág. 59.

Labib al Fatà

Biografía

Régulo de Tortosa, 1009-1039. Régulo de Valencia, 1017-1021. Fundador y primer régulo de la taifa de Tortosa, según Ibn Idari murió en 1039-1040. La historia de los régulos de Tortosa así como su cronología son muy confusas, tanto por la imprecisión de sus noticias, como por la divergencia de las fuentes; con todo, la numismática permite tener alguna referencia cronológica segura.

Se sabe que Labib fue de aquellos esclavones que se adhirieron a Almanzor, después de que este se deshiciera de los dos principales esclavos palatinos: Faiq y Yawdar al Hakami, así como de su candidato al califato, el desgraciado al Mugira, tras la muerte del califa al Hakam II. Entonces Almanzor nombró a otros esclavones para los altos cargos a la vez que los hacía clientes suyos; fueron conocidos con el nombre de al-fityan o al-mamalik al amiriyya (los esclavos o los mamelucos amiríes).

Es posible que Labib saliera de Córdoba cuando Muhammad II al Mahdi en el año 1009, después de destronar a Hisam II y dar muerte a Abderramán Sanchuelo, hijo de Almanzor, se proclamó califa. En la huida generalizada de los esclavones palatinos hacia Levante, Labib parece que fue uno de los que supieron hacerse con un dominio independiente (como Jayran en Almería, Mubarak y Muzaffar en Valencia y Muyahid en Denia.

Efectivamente, este Labib, (llamado Nabil en otras fuentes) se alzó en ella [Tortosa] como rey malik, a pesar de sus escasos desvelos, hasta que le llegó la muerte.

Cosa que se contradice un poco con lo que dice el mismo cronista unos renglones antes, puesto que después de que hubiera retenido para sí [la ciudad], había organizado sus asuntos en ella con su grey y con los emires que eran sus vecinos. Choca también con lo recogido por Ibn Jatib, pues asegura que era hombre hábil y resuelto. Se apoderó de la frontera [tortosina] y muchos grupos de amiríes se le adhirieron, robusteciéndose su autoridad.

Es, pues, seguro que el eunuco Labib se hizo con el poder en Tortosa, pues el régulo Mundir I (1013-1021-22) de Zaragoza se hizo con la ciudad y Labib tuvo que huir. Sin embargo, como había mantenido buenas relaciones con el eunuco amirí de Valencia, Mubarak, este le procuró un contingente de quinientos hombres a caballo, a fin de que recuperara sus dominios. Esta ayuda parece que fue decisiva, ya que Labib pudo derrotar así al señor de Zaragoza y recuperar Tortosa.

Labib haría causa común con Jayran de Almería y Mubarak de Valencia (amén de otros régulos no eslavos), apoyó la proclamación del califa omeya Abderramán IV en Játiva en 1018; más ellos y su califa fueron derrotados en las cercanías de Granada por los ziríes, a los que buscaban unir a su causa.

Gobierno de Valencia

Poco después de la fallida empresa, desapareció su aliado valenciano y tanto los esclavones como la gente de la ciudad llamaron a Labib para que ocupase en trono vacante. Por esas fechas el famoso poeta Ibn Darray al Qastalli le dedicó alguna composición a Labib, que se había aposentado en Valencia, manteniéndose como soberano en ella, desde la fecha antedicha hasta 1019, fecha en la que tuvo que asociar a Muyahid de Denia en la gobernación de la taifa valenciana.

Desde entonces se pronunciaron allí los rezos de la jutba —oración del viernes— en nombre de los dos régulos. Este gobierno conjunto duró solamente hasta el año 1021. Acusado Labib de procatalán por los valencianos, se retiró a Tortosa. Todavía Muyahid mantuvo por un corto espacio de tiempo su autoridad sobre Valencia, hasta que el grupo de los fatà-s amiríes, que gobernaba en Játiva, decidió nombrar soberano de Valencia a Abd al Aziz, nieto de Almanzor e hijo de Abderramán Sanchuelo, en 1021 ó 1022.

En 1036 el señor de Tortosa reconoció como califa al falso Hisam II, que el régulo sevillano había suscitado para legitimar su proyecto de expansión. Es posible que Labib muriera en Tortosa en 1039-1040; pero no se sabe de cierto si fue depuesto antes o nombró a un sucesor, esclavón como el mismo, llamado Muqatil, que efectivamente le sucedió en esa fecha, según prueba la moneda acuñada a su nombre.R.B.: MAÍLLO SALGADO, Felipe, Diccionario Biográfico Español, Real Academia de la Historia, 2010, Vol XXVIII, págs. 532-534.

Muqatil Al Fata Al Saqlabi

Biografía

Régulo de Tortosa, 1039-1053. De Muqatil Al Fata Al Saqlabi, Al Amirí. Saif al Milla. Se desconoce la fecha de su nacimiento y se supone que murió en Tortosa (Tarragona) hacia 1053-1054. Segundo régulo de Tortosa, tras el esclavón Labib. Este antiguo oficial palatino fata esclavón, cliente de Almanzor —de ahí tales nombres en su cadena onomástica—, ascendió al poder independiente en Tortosa en fecha incierta, pues no se sabe su depuso a su antecesor, el también esclavón amirí Labib, o si sencillamente sucedió a este antes de morir; pues la primeras monedas acuñadas con su nombre son del año 1039-1040. Ibn Idari dice que tenía designios de autoridad

Adoptó los títulos honoríficos de Saif al MillaEspada de la comunidad —en otro lugar lo llama Saif al mulkEspada de la soberanía—. Se sabe por otras fuentes que también se adornó con el título de Muizz al Dawla (Fortificador del Estado), títulos con los cuales se le escribía y contestaba. Tenía entre ámeles y secretarios los que no tenía otro en su tiempo, por más que tuvieran mayor poder que él.

Este compilador magrebí hace saber que entre los partidos que se formaron en al Andalus durante la caída del califato, Muqatil se adhirió a la jefatura de Sulayman b. Hud, señor de la frontera superior, como lo hizo Abd al Azizde Valencia y los que estaban bajo ellos en las provincias del interior; en consecuencia, reconocían al falso califa Hisam II, suscitado por el régulo de Sevilla, ya que era el que reconocían Ibn Hud y todos los reyezuelos del Levante (Ibn ayyan da la lista de la mayoría de los reyes de taifas que en 1043-1044 reconocían la autoridad espiritual de ese pretendido califa), entre ellos estaba, por citar los de Levante, Muqatil de Tortosa, Abd al Aziz de Valencia, Muyahid de Denia, Sais . Rufayl de Segura y al Mutasim de Almería.

Se observa, por otra parte que los esclavones pertenecían a una casta política ligada al poder desde hacía tiempo; por ello, no pocas veces fueron las propias poblaciones las que entregaron el mando de su ciudad a alguno de esos esclavones. Siempre conservaron cierto espíritu de solidaridad sociopolítica Muqatil mantuvo excelentes relaciones con el régulo de Denia Muyahid (1044-1075). Según recoge Ibn Bassam, un hijo del primero se hallaba en Denia bajo la protección de Ali, lo cual prueba que las relaciones entre algunos reinos poblados por esclavones o por sus descendientes seguían siendo sólidas.

Estas relaciones debieron enfriarse cuando el núcleo político de fata-s aposentados en Játiva, sin que se sepan los motivos, hicieron la guerra a Muqatil, acabando con él en combate, presumiblemente en las cercanías de Tortosa; enviaron su cabeza al señor de los amiríes, el régulo de Valencia Abd al Aziz b. Abderramán Sanchuelo b. Abi Amir. Este hecho acaeció en el año 1053-1054. Una vez que se deshicieron de Muqatil, los amiríes pusieron sobre Tortosa a uno de ellos llamado Ya´la, hechura de los esclavones de Játiva y del rey de Valencia.R.B.: MAÍLLO SALGADO, Felipe, Diccionario Biográfico Español, Real Academia de la Historia, 2010, Vol XXXVII, págs. 136-137.

Ya lá al Amiri

Biografía

Régulo de Tortosa, 1053-1057. Ya lá al Amiri. Mu Izz al Dawla, Sayf al Milla. ?,f. s.-p. s. XI / ?, 1058 post. Tercer rey de la Taifa de Tortosa. Se desconoce la fecha y el sitio de su nacimiento, así como la data y el lugar de su muerte. Tercer régulo de la Taifa de Tortosa, tras el esclavón Muqatil, matado en las cercanías de la ciudad en una querella guerrera entre el señor de Tortosa y los esclavones de Játiva.

Las raras fuentes que mencionan a este régulo escuetamente dicen: Tras Muqatil reinó después en la ciudad Ya´la al Amiri, cuyo reinado no se prolongó (Ibn Jaldun); Después se hizo dueño de Tortosa Ya´la al Amiri, pero su reinado fue breve (al Qalqasandi).

Estas son todas las noticias que tenemos acerca de este régulo. Mas, habida cuenta de que Ya´la tomó el poder en Tortosa tras la muerte de Muqatil, a quienes los fatas amiríes de Játiva mataron, enviando la cabeza a su patrón Abd al Aziz b. Abderramán (Sanchuelo), rey de Valencia y nieto de Almanzor, no es difícil deducir que Ya´la fue elevado al cargo por los fatas de Játiva y el rey de Valencia. Nada más sabemos acerca de este régulo, si es que puede llamarse así. El inicio de su reinado en 1053-54 lo prueba la primera moneda conocida acuñada en su nombre, la fecha coincidiría con la noticia de Ibn Jaldun.

Por más que se adornase con los títulos honoríficos de su predecesor, haciéndose llamar Mu Izz al Dawla (fortificador del Estado), Sayf al Milla (espada de la comunidad), no parece que tuviera un poder independiente, dadas las circunstancias de su ascensión al cargo. de todas formas, certificando las escuetas noticias de las fuentes, la última moneda conocida acuñada en su nombre data de 1057-1058, lo cual nos lleva a la fácil deducción de que no estuvo en el poder más que un lustro.

Todo indica que fue depuesto y reemplazado por el fata esclavón Nabil. Ignoramos si fue elevado al poder por otros esclavones amiríes como su antecesor, o lo tomó el mismo sin ayuda de sus congéneres. Más bien parece lo primero; pues a pesar de los conflictos internos, la realidad de la cohesión de los esclavones amiríes —clientes de la familia de Almanzor— se mantuvo hasta la época almorávide en el Levante de al Andalus.R.B.: MAÍLLO SALGADO, Felipe, Diccionario Biográfico Español, Real Academia de la Historia, 2010, Vol L, págs. 506-507.

Nabil al Fata al Saqlabi

Biografía

Régulo de Tortosa, 1057-1060. Se desconoce la fecha de su nacimiento, murió en Tortosa en 1060. Cuarto y último régulo esclavón en Tortosa, cuyo poder como señor independiente solo duró desde 1057-1058 a 1060. Sucedió a Ya lá como señor de la ciudad de Tortosa y sus distritos, poco antes de que la taifa fuera absorbida por la más potente de Zaragoza.

Cuando Nabil subió al poder en Tortosa era esta una ciudad próspera, cuya riqueza provenía de un puerto con gran actividad comercial y, sobre todo, de sus astilleros —construidos antaño por Abderramán III— en los que se reparaban y construían barcos, utilizándose la madera de pino que se obtenía en los bosques situados en los alrededores de la ciudad.

Al Himyari recoge además que Tortosa tenía una alcazaba y estaba fortificada; poseía un zoco en el arrabal meridional en el que encontraban toda clase de objetos manufacturados y mercancías. Tortosa, era en suma, punto de llegada de los mercaderes de todo el Mediterráneo y una de sus principales escalas. Una ciudad de tales características era apetecida tanto por los condes catalanes como por los Banu Hud de Zaragoza.

Poco duró el mandato de Nabil sobre Tortosa, en total unos dos años, pues las presiones exteriores e interiores acabaron en una sublevación de los habitantes de la ciudad contra él, desconfiando que no fuera a entregar la plaza al conde de Barcelona, Ramón Berenguer I (1035-1076), a quien Nabil había servido hasta en un affaire amoroso del conde.

Al decir de Al Himyari, el señor de Tortosa envió a unos judíos en una nave a Narbona para que raptasen a la mujer objeto de los anhelos del conde, y, aunque no realizaron con éxito la operación, ello dio lugar a que la familia de la mujer se la entregase de buen grado al magnate catalán.

Según Ibn Hayyan, a través de b. Bassam, Nabil (a quien se llama Labib en el texto) fue asesinado por los habitantes de Tortosa en 1060, porque buscó la protección del tirano Raimundo (Ramón Berenguer I), a la sazón príncipe de los francos en Barcelona, y le había prestado toda clase de servicios, hasta el punto de volverse casi como uno de sus subordinados, ofendiendo así a los musulmanes y exponiéndolos a caer bajo la férula mulk de la Cristiandad.

Tortosa continuó como entidad concreta englobada en la taifa de Zaragoza, constituyendo una especie de subtaifa a partir de 1081, reinando sobre ella al Mundir, hijo de al Muqtadir, y luego de un hijo de este, Sulayman Sayyid, hasta su conquista por los almorávides. Como nota curiosa cabe decir que fue durante el reinado de Nabil sobre Tortosa cuando nació Abu Bakr al Turtusi (hacia 1059), quizá el más famoso tortosino de todos los tiempos. La celebridad de este alfaquí y jurista ha sido tal, que todavía su tumba es uno de los monumentos más importantes de la ciudad de Alejandría.R.B.: MAÍLLO SALGADO, Felipe, Diccionario Biográfico Español, Real Academia de la Historia, 2010, Vol XXXVII, págs. 273-274.

Mundir b. al Muqtadir

Biografía

Régulo de Tortosa, 1081-1090. Dos éxitos expansivos logró al Muqtadir, ocupando Tortosa en 1060-1061, tras un alzamiento de sus gentes contra el régulo eslavo Nabil, y ocupando Denia, también a través de negociaciones, en marzo o abril de 1076.

Debió enfermar al Muqtadir gravemente en 1081 y sus dos hijos, Yusuf al Mutamin en Zaragoza, Tudela, Huesca y Calatayud por un lado, y Mundir, por otro, en Denia, Tortosa, Lérida y Monzón se pusieron a gobernar, creándose esta división otra vez y manifestándose aquí de nuevo la fuerza disgregadora siempre amenazante, incluso, sobre las ya partidas taifas y a duras penas contrarrestada por una tendencia expansiva, reunidora otras veces de taifas de menor extensión.

Al Muqtadir, enfermo, mantendría el poder teórico hasta 1082-83, fecha en que terminan sus monedas, mientras las de su hijo Yusuf al Mutamin en Zaragoza comienzan un año antes, 1081-82, y las de Mundir Imad al Dawla en Denia en 1082-83, manifestando esta escisión oriental que resultó un grave problema para al Mutamin, pues al intentar reducirla —como encomendó al Cid— se vio mermado para contrarrestar el avance aragonés; el rey Sancho IV Ramírez, puesto de parte de Mundir, logró considerables avances por la Marca Superior, cuyas fronteras permanecían casi estabilizadas desde la época de Sancho III el Mayor de Navarra, pero las llanuras estaban controladas por los musulmanes desde los enclaves de Lérida, Barbastro, Huesca, Zaragoza y Tudela, contra los que avanzó ahora Sancho IV Ramírez, tomando poco a poco la red menor de fortalezas, pensando ya en ocupar las grandes...

El Cid operaba a favor de al Mutamin por Morella y Olocau, tierras de Mundir, señor del oriente de la taifa. Y al Mutamin apretaba más lazos con Valencia, casando con grandes fiestas a un hijo suyo con una hija de Abu Bakr de Valencia, en enero de 1085. En mayo de ese año Alfonso VI ocupó Toledo, y al Qadir recibió a cambio de su taifa toledana la de Valencia. Las tierras orientales de la taifa de Zaragoza, Lérida, Tortosa y Denia siguieron escindidas en poder de Mundir, hermano de al Mutamin, hasta su muerte en 1090.R.B.: VIGUERA MOLINS, Mª Jesús, Historia de España Menéndez Pidal, Editada por Espasa Calpe; 1994, Tomo VIII-I pág. 78.

Sulayman b. Mundir Sayyid

Biografía

Régulo de Tortosa, 1090-1102. Sucedió en la taifa a su padre Mundir b. al Muqtadir. Su reinado estuvo amparado por una familia local influyente, los hijos de Betyr, como dice la Primera Crónica General, y como mencionaremos a propósito de la taifa de Denia. Entre 1102 y 1110 fue ocupada la taifa de Tortosa por los almorávides e inició una nueva andadura.

R.B.: VIGUERA MOLINS, Mª Jesús, Historia de España Menéndez Pidal, Editada por Espasa Calpe; 1994, Tomo VIII-I pág. 78.