Indalecio Prieto

Biografía

Prieto en 1936.

Prieto en 1936.

Oviedo, 1883-Ciudad de México, 1962) Político y dirigente del PSOE. Tipógrafo y periodista el el diario El Liberal, de Bilbao, del que llegó a ser directos y propietario.

Diputado vizcaíno, ingresó en el [Partido Socialista Obrero Español] en 1919, dentro del cual organizó una corriente significada por su pragmatismo y su buena disposición a colaborar con la izquierda burguesa. Excelente orador, polemista nato, fue el representante de los socialistas en la conjura republicana plasmada en el Pacto de San Sebastián (1930), que suscribió a título personal.

Miembro del Comité Revolucionario republicano. Tras proclamarse la República (1931), fue Ministro de Hacienda (1931) en el Gobierno provisional y luego ministro de Obras Públicas (1931-1932), cargo en el que concibió un ambicioso programa de modernización de carreteras, ferrocarriles y pantanos.

Diputado en todas las legislaturas republicanas. Por su implicación en la insurrección obrera de 1934, tuvo que exiliarse en Francia, pero regresó a España y recuperó la iniciativa tras el triunfo del frente Popular en las elecciones del (16-II-1936).

A los que indagan aún por las razones de que un socialista moderado se embarcara en la insurrección de octubre de 1934, respondió veinte años después, desde el exilio mexicano, lamentando el gravísimo error:

Me declaro culpable ante mi conciencia, ante el Partido Socialista y ante España entera, de mi participación en el movimiento revolucionario. Lo declaro como culpa, como pecado; no como gloria..R.B.: Discurso en América, México, 1944.

Tras las elecciones que dieron el triunfo al Frente Popular (16-II-1936) y la destitución de Alcalá Zamora como presidente de la República, que él había pactado con Azaña, estaba dispuesto a aceptar la jefatura del gobierno, para reeditar la coalición republicano-socialista del primer bienio, según el ofrecimiento oficial del presidente de la República nada más tomar posesión (mayo de 1936), pero tuvo que desistir ante la oposición tenaz del sector caballerista o bolchevique del PSOE, Partido Socialista Obrero Español, incapaz de prever las aciagas consecuencias del rechazo, en medio de un clima de violencia desenfrenada y desprestigio vertiginoso de las instituciones democráticas.

En efecto, el grupo parlamentario socialista en la Cortes se pronunció abrumadoramente contra su candidatura como jefe del gobierno. En aquellos momentos, Gil-Robles lo consideró mi adversario más temible y son muchos los historiadores que ven en la fractura socialista, con la ruptura irremediable entre caballeristas y prietistas, una de las causas inmediatas de la guerra civil.

La abstención o negativa al compromiso, pese a la rebelión militar del (18-VII-1936), se prolongó en realidad hasta que Largo Caballero formó el 4-IX un gobierno de concentración en el que Prieto asumía la cartera del nuevo ministerio de Marina y Aire.

En la crisis gubernamental provocada por el [Partido Comunista de España], con ocasión o pretexto de los sucesos de Barcelona de mayo de 1937, se alineó con los comunistas en contra de Largo Caballero y propugnó ante Azaña la candidatura de Juan Negrín como jefe de gobierno, el cual lo nombró ministro de Defensa Nacional (nuevo nombre del ministerio de la Guerra), con plenos poderes militares, en el Gabinete que constituyó el 17-V.

Largo Caballero, en Mis Recuerdos, sugirió que su correligionario no fue ajeno a la conjura de los comunistas que determinó su caída, y lanzó una verdadera requisitoria contra él: Prieto creyó manejar a Negrín a su antojo, y se equivocó; porque Negrín era prisionero del Partido Comunista.

Posteriormente, ya en el exilio, negó que hubiera tenido nada que ver con la designación de Negrín, cuya propuesta atribuyó, sin aportar pruebas, al ministro comunista Jesús Hernández. Otros testimonios sugieren, como parece lógico, que trató de la crisis con el presidente Azaña.

Su gestión al frente del ministerio de Defensa Nacional, ante el curso adverso de las operaciones militares resultó efímera. La crisis que lo hundió se hizo inevitable por unos artículos que el ministro comunista Jesús Hernández, con el seudónimo de Juan Ventura, publicó en La Vanguardia, burlando la censura, contra su colega de Defensa Nacional, en flagrante violación de la solidaridad gubernamental, en marzo de 1938.

El jefe de gobierno, sin duda presionado por los comunistas, y considerando que Prieto sembraba la cizaña del pesimismo, le obligó a dimitir el 6-IV y formó un nuevo Gabinete sin él.

Negrín justificó la destitución embozada por la hipocondría de su compañero de partido, su moral decaída [...], la indiscreta incontinencia que nos llevaba a la catástrofe, e intentó enviarlo como embajador a México, para que dejara de incordiar, pero el presidente Azaña se negó a firmar el nombramiento por entender que significaba apartarlo definitiva e injustamente de España.

Su versión interesada de estos hechos se encuentra en su opúsculo Cómo y por qué salí del ministerio de Defensa Nacional, recogido en el tomo tercero de Convulsiones de España.

Prieto en el exilio

A finales de 1938 realizó una gira de propaganda por varios países americanos, que empezó en Chile para asistir a la toma de posesión del presidente. La guerra terminó cuando estaba en el extranjero y el PSOE, Partido Socialista Obrero Español, le pidió que se estableciera en México, lugar seguro gracias a la comprensión y solidaridad del presidente Lázaro Cárdenas.

Elegido para suceder a Nicolau d´Olwer como presidente de la JARE, Junta de Auxilio a los Republicanos Españoles, creada por la Diputación Permanente de las Cortes por el PSOE y otros partidos republicanos el (28-VII-1939), se hizo cargo del tesoro transportado desde Francia a México en el yate Vita y compuesto por el oro, las alhajas, las joyas y el dinero procedentes de las incautaciones realizadas durante la contienda.

Instalado en la capital mexicana, desplegó en los despachos y en la prensa una trepidante actividad en favor de los refugiados, pero también en contra de Negrín, que seguía ostentando la jefatura del gobierno en el exilio.

En noviembre de 1943 suscribió el acta fundacional de la Junta Española de Liberación, la cual se propuso restablecer la República aprovechando la derrota de las potencias totalitarias en la II Guerra Mundial.

En agosto de 1948, ante el fracaso de la anterior iniciativa, se instaló en San Juan de Luz y firmó en nombre del PSOE un pacto con la fuerzas monárquicas partidarias de la restauración de la monarquía en la persona de don Juan de Borbón y de Battenberg, encabezadas por Gil-Robles.

Realizó varios viajes entre México y Francia antes de fallecer en su casa de la ciudad de México el (12-II-1962). Periodista prolífico, de verbo fácil y punzante, autor de una extensa obra de memorialista, imprescindible, aunque parcial, para adentrarse en los entresijos de la República y de la guerra civil en la zona republicana, entre sus libros destacan sus memorias, tituladas De mi vida, en dos volúmenes (Mexico, 1968-1970), y los tres tomos de Convulsiones de España (Mexico, 1967, 1968, 1970).

En el opúsculo Entresijos de la guerra de España. Intrigas de nazis, fascistas y comunistas (Buenos Aires, 1954) recogió los artículos publicados para glosar los libros sobre la guerra de España del embajador italiano Roberto Cantalupo y del líder comunista Jesús Hernández, en los que volvió a negar que aconsejara a Azaña la elección de Negrín para sustituir a Largo Caballero.

Otras publicaciones son: Palabras al viento (México, 1970) y Con el rey o contra el rey (México, 1972). Sus Discursos fundamentales (Madrid, 1975) fueron prologados por Edward Malefakis. Alfonso Carlos Valdivieso se aproximó a su biografía en Indalecio Prieto. Crónica de un corazón (Barcelona, 1984).

El Epistolario Prieto-Negrín. Puntos de vista sobre el desarrollo y consecuencias de la guerra civil española, publicado en París en 1939, constituye un testimonio esencial que resume los principales elementos de la agria controversia entre los dos líderes socialistas. Con los materiales puestos a su disposición por la fundación que lleva su nombre, Octavio Cabezas ha escrito una biografía titulada Indalecio Prieto, socialista y español (Madrid, 2005).R.B.: Madridejos, Mateo, Diccionario onomástico de la guerra civil, Ed. Flor del Viento, 2006, págs. 283-286.