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José de Palafox

Historia de España, Europa e Hispanoamérica

Biografía

José de Palafox por Goya (Prado)

Rebolledo de Palafox y Melzi, José de. Duque de Zaragoza (I). Zaragoza, 28.X.1775 – Madrid, 15.II.1847. Capitán general.

Tercer hijo de Juan Felipe Rebolledo de Palafox, tercer marqués de Lazan, y de la italiana Paula Melzi de Eril.

Al igual que sus hermanos mayores, Luis y Francisco, ingresó también en el Cuerpo de Guardias de Corps, el 18 de julio de 1792, en la compañía flamenca, mientras sus hermanos lo efectuaban en las compañías española e italiana.

Ascendió rápidamente a cadete supernumerario, el 18 de septiembre de 1794, exento supernumerario, el 25 de junio de 1798 y exento en propiedad, el 23 de septiembre de ese mismo año.

El 10 de abril de 1804 fue nombrado caballero de la Orden de Calatrava, recibiendo la encomienda de Montanchuelos, en La Mancha, con una renta anual de 10.000 reales de vellón.

Fue promovido a alférez de su compañía y brigadier de Caballería, el 21 de septiembre de 1805 y tras la reforma del Cuerpo de Guardias de Corps, fue nombrado 2.º teniente de la 1.ª compañía, el 27 de agosto de 1807, a las órdenes del teniente general marqués de Valparaíso.

Se halló presente en los disturbios ocurridos en Aranjuez, del 17 al 19 de marzo de 1808, que forzaron la abdicación del rey Carlos IV y la destitución del príncipe de la Paz, fue comisionado para mandar el destacamento de Guardias de Corps, que custodió a Manuel Godoy en el castillo de Villaviciosa, hasta que siguiendo las órdenes del Gobierno, forzadas por Murat, lo entregó a los franceses.

En unión del conde de Belveder y de Fernando Gómez Butrón se dirigió a Irún, para informar de estos hechos a Fernando VII, pero encontrándose ya en Bayona, no pudo entrar en Francia, recibiendo instrucciones de interceptar al infante don Antonio y llevarle a Zaragoza, para levantar en masa al Reino de Aragón, pero al ser descubiertos estos contactos por los agentes franceses, tuvo que escapar, presentándose al general Guillelmi, que no quiso pronunciarse, retirándose Palafox a su casa en las afueras de Zaragoza y de Francisco.

Un alzamiento popular forzó la dimisión del capitán general Guillelmi y de su segundo, el general Mori, siendo proclamado capitán general de Aragón, el 26 de mayo de 1808, y declaró la guerra a Napoleón, cinco días mas tarde y fue ascendido a mariscal de campo, el 6 de junio siguiente.

Bien secundado por Lorenzo Calvo de Rozas, se decretó un alistamiento general, se solicitó al mismo tiempo a las otras provincias, se les auxiliase con armas y municiones, se formó asimismo una Junta Suprema, que coordinase todos los esfuerzos.

Con el fin de observar a los franceses en Navarra, fue enviada una pequeña división a las órdenes de su hermano, el marqués de Lazán, que avanzó hasta Tudela, pero contraatacada por las fuerzas del general Lefebvre-Desnouettes, fue dispersada en Mallén, el 13 de junio. Palafox, salió a su encuentro, pero fue derrotado en Alagón, marchó a La Almunia y Calatayud en busca de refuerzos.

Mientras tanto Zaragoza, había rechazado el 1 y 2 de julio, los asaltos del general Verdier, regresando Palafox en ese ultimo día, para retomar el mando de la ciudad. Durante el mes de julio, los franceses continuaron sus ataques, efectuando un ataque general el 4 de agosto, que llegó hasta el Coso. Palafox, no confiando que la ciudad pudiera resistir, dejó el mando al brigadier Antonio Torres y marchó en busca de refuerzos, que consiguieron entrar en la ciudad al día siguiente, levantando los franceses el sitio, poco después, al tener noticias de la derrota de Bailen y del repliegue general de sus ejércitos.

Conociendo que los franceses volverían sobre Zaragoza, se realizaron diversas obras de fortificación en la ciudad, se construyeron baterías y se pusieron en estado de defensa varios conventos extramuros. Se organizó asimismo el Ejército de Aragón, compuesto de las tropas procedentes de Valencia y de Cataluña, así como de las reclutadas localmente, que fue despachado hacia Navarra, ocuparon Sangüesa y Caparroso, Palafox recibió el ascenso a teniente general el 2 de noviembre.

Por sus diferencias con Castaños, general en jefe del ejército del Centro y su falta de colaboración, fue uno de los causantes de la derrota sufrida en Tudela, el 23 de noviembre, al retirarse a Zaragoza, el día anterior a la batalla, y dejar a su segundo, el general O’Neille, al mando del Ejército de Aragón.

Los franceses, al mando del mariscal Moncey, no aparecieron ante Zaragoza, hasta el 30 de noviembre, tiempo que fue aprovechado por Palafox para organizar la defensa con los fugitivos de Tudela y los voluntarios que acudieron en masa a defender la ciudad.

Su defensa durante el 2.º Sitio, se hizo célebre no sólo en España, sino en toda Europa, resistiendo a un ejército francés, compuesto de dos cuerpos, a cuyo frente se hallaban los mariscales Lannes y Mortier y el general Junot, con más de 49.000 hombres, durante máss de dos meses y medio.

Los combates, casa por casa y calle por calle, causaron terribles bajas no sólo a las fuerzas atacantes, sino también a los defensores, diezmados asimismo por el hambre y la epidemia que se declaró en la ciudad y que causo más de 53.000 muertos entre el Ejército y los habitantes de esa ciudad.

Los asaltos del 27 de enero y 1º de febrero, pero principalmente la pérdida del Arrabal, el 18 de febrero, forzaron la capitulación de Zaragoza el 21 de febrero de 1809, cayendo prisioneros unos 12.000 hombres.

Palafox, que había caído enfermo de la epidemia reinante, fue trasladado a Tudela y de allí a Bayona, siendo encarcelado por órdenes expresas de Napoleón en el castillo de Vincennes el 1º de abril de 1809, en donde permaneció incomunicado y con nombre supuesto.

Ante la crítica situación del Emperador y necesitando los ejércitos franceses que se hallaban en España, fue liberado el 13 de diciembre de 1813 y comisionado para que se trasladase a Valencey, en donde se hallaba Fernando VII y marchase seguidamente a España, para junto con el otro comisionado, el duque de San Carlos, obtuviesen la confirmación de la Regencia, del tratado firmado por Fernando VII, el 11 de diciembre, por el que se finalizaba la guerra con Francia.

Palafox, una vez llegado a Madrid, juró la Constitución el 27 de febrero de 1814, recibiendo, asimismo, el ascenso a capitán general del Ejército, con la antigüedad del 9 de marzo de 1809, pero no pudo conseguir que la Regencia aceptara las condiciones de Napoleón.

Liberado Fernando VII, salió de Madrid a su encuentro, alcanzándolo en Reus, en donde le propuso honrase con su visita a la ciudad de Zaragoza, a lo que accedió el Rey, contraviniendo las instrucciones de la Regencia. Una vez efectuada esta visita y en la reunión celebrada en Daroca, el 11 de abril de 1814, apoyó que el Rey jurase la Constitución, contra el parecer del duque de San Carlos y del conde de Montijo, lo que le acarreó la desconfianza de Fernando y que no se le convocara a las siguientes reuniones.

El 14 de julio de 1814 fue nombrado capitán general de Aragón y durante los Cien Días, se hizo cargo del Ejército de Observación del Centro, vigilando las fronteras del Alto Aragón.

El 7 de julio de 1815 contrajo matrimonio secreto, en Huesca, con Francisca Soler-Durán y Piedramiller, viuda de Juan Ignacio Gardoqui, consejero de Indias, que tres meses más tarde dio a luz un niño, el 12 de octubre, que fue bautizado en Huesca, el 6 de noviembre, como Francisco Pilar Mariano, hijo de padres desconocidos y que no reconoció y legitimó hasta el 26 de julio de 1843.

En 1815 le fueron otorgadas las grandes cruces de San Fernando y San Hermenegildo.

El 27 de septiembre de 1815 renunció a la capitanía general de Aragón, que fue concedida a su hermano, el marqués de Lazán, continuando Palafox al mando el Ejército del Centro hasta su disolución a fines de enero de 1816.

Retirado a Madrid, fue nombrado vocal de la Junta de Fortificaciones de la Cámara de Guerra y presidente de la Asamblea de la Real Orden de San Fernando y luego además de la de San Hermenegildo, que ocupó hasta el 14 de abril de 1820.

Durante el período constitucional permaneció retirado hasta que el 11 de julio de 1822, tras la sublevación de la Guardia Real el 7 de ese mes, fue nombrado capitán de la Compañía de Guardias Alabarderos, sustituyendo al duque de Castroterreño.

Se distinguió sobremanera en la defensa de la escalera del Palacio Real de Madrid, el 19 de febrero de 1823, ante una turba de revolucionarios que intentaban llegar hasta Fernando VII. Afectada su salud, le fue concedido un mes de licencia, siendo sustituido interinamente por el general Copons.

Al ser forzado Fernando VII a marchar a Sevilla, salió de Madrid, el 21 de marzo de 1823, disculpándose Palafox de no acompañarle por su estado de salud, trasladándose a Sevilla, a finales de mayo, pero al decretarse la marcha del Rey a Cádiz, se negó Palafox a seguirle, lo que Fernando VII no le perdonó jamás, siendo exonerado de su empleo, en octubre de 1823, no obteniendo ningún otro cargo, durante el resto del reinado.

Una vez muerto el Rey, obtuvo de la reina María Cristina el nombramiento de prócer del Reino el 17 de junio de 1834, y al mes siguiente (17 de julio de 1834), el título de duque de Zaragoza, con Grandeza de 1.ª Clase.

Fue arrestado el 23 de julio de 1834, acusado injustamente de formar parte de una conspiración dirigida por Avinareta, no fue declarado inocente hasta el 22 de junio de 1835; en septiembre de ese año fue nombrado capitán general de Aragón, que finalmente no llegó a tomar posesión, al ser nombrado, a fines de ese año, director del Establecimiento de Inválidos.

Después del llamado Motín de La Granja, la Reina Gobernadora le nombró el 23 de agosto de 1836 inspector general de Milicias y comandante general de la Guardia Real Provincial.

El 5 de agosto de 1843 fue nombrado nuevamente comandante general del Cuerpo de Alabarderos, puesto que desempeñó hasta el 23 de octubre de 1846, que cesó por su mal estado de salud, falleciendo al año siguiente, víctima de una apoplejía fulminante.

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